En una reciente entrevista con Juan Pablo Varsky para el canal de streaming Clank!, el zaguero cafetero reveló el duro pasado que tuvo que atravesar antes de llegar hasta hoy. La actualidad lo encuentra disfrutando de un gran presente, más allá del desequilibrio institucional de San Lorenzo. "Siento eso, que es mi momento y lo quiero disfrutar al máximo. Llevo un año y cuatro meses en el club y estar viviendo esto es mágico", le dijo a Varsky.
Romaña y su pasado antes de San Lorenzo: "Como por dos, tres días me tocó dormir en una plaza"
El futbolista llegó al Ciclón a principios de 2024, pero antes pasó por algunos equipos. Austin, de Estados Unidos, y Olimpia y Guaraní de Paraguay.
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Romaña, referente del Ciclón
FOTO: (ARCHIVO)/NA
A Guaraní dio el salto desde Independiente de Medellín, en su tierra natal. Pero antes estuvo a punto de ir a Cerro Porteño. Le habían prometido una prueba en el club Cerrense que luego se cayó. Romaña decidió buscarse otra posibilidad y tocar otra puerta, la de Guaraní, porque sabía que si volvía a Colombia sería muy difícil regresar a Paraguay; las carencias económicas de su familia no le permitían darse ese lujo. "Dije: bueno, voy a probar. Nada pierdo".
En Guaraní le dijeron que querían contar con él, pero como era solo una declaración de intenciones no lo fichaban. Mucho menos se hablaba de dinero. Todavía no era jugador del club. Así que se volvió a tierras colombianas, hasta que en Guaraní le confirman que quieren sumarlo al plantel.
Una madrina suya le dio una ayuda económica especial para que se pagara el viaje hasta Paraguay nuevamente. Romaña viajó, pero sin más dinero que el necesario para pagar el pasaje. "Regreso a Guaraní y ahí es donde no tengo casa, no tengo nada", contó.
"Ahí como por dos, tres días me tocó dormir en una plaza", reveló. Hasta que una señora, "un ángel de Dios", le ofreció hospedaje en su casa.
Así duró un tiempo hasta que logró acomodarse. Pero durante algunos días, Jhohan Romaña entrenaba en el club y, por la noche, volvía a la plaza. Pero faltar a entrenar ni se le cruzaba por la cabeza. "Era sagrado". En la plaza le tocaba dormir.
En Clank!, el jugador de San Lorenzo lo relata con una sonrisa. Como si no sintiera rencor con la vida. "Hoy en día yo valoro hasta lo más mínimo", señala.
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