Pero lo que pareció ser un comienzo prometedor, poco a poco se empezó a caer. De hecho, los únicos triunfos que consiguió Ricardo Gareca como DT fue en aquellos inicios, aunque todos en amistosos. De los 3 primeros amistosos que disputó, ganó 2 (ante Albania y Paraguay) y perdió 1 (ante Francia).
Ricardo Gareca, síntoma de un problema estructural
Luego vino la Copa América, con la despedida en la primera fase. Allí Chile no estuvo a la altura y se fue sin ganar y sin marcar siquiera un solo gol. El derrotero siguió luego, en Eliminatorias sudamericanas. Una, dos, tres, cuatro derrotas y, encima, apenas dos goles convertidos y 11 en contra.
El problema, claro, no es solamente de Ricardo Gareca. Más bien, Ricardo Gareca es un síntoma de una federación chilena que no logra proveer una estructura a las selecciones nacionales ni para tener resultados en el corto plazo ni tampoco para proyectar un futuro. Recientemente el Bichi Borghi, ex futbolista argentino y ex entrenador de la Roja, cargó de responsabilidad a la irrupción de las SAD en el fútbol chileno, como parte de un diagnóstico en el que las Sociedades Anónimas Deportivas afectan seriamente el funcionamiento general.
En efecto, al momento de ir para atrás puede verse una Roja que no logró clasificar al Mundial de Qatar 2022, y desde aquellas Eliminatorias hasta el presente ha cosechado poquísimas victorias. Contadas con los dedos de la mano. Lo de Ricardo Gareca, por ende, no es la excepción.
Tras las últimas dos derrotas de Chile en la doble fecha FIFA, ante Colombia y ante Brasil, terminaron por darle un cross a la mandíbula al DT argentino, que, si ya estaba en la cuerda floja, quedó ante las puertas de salida. Aunque la prensa pide su renuncia, la ANFP (Asociación Nacional de Fútbol Profesional) lo ratificó al mando. Sin embargo, luego de esa ratificación, la Roja perdió sus dos partidos y el futuro de Gareca es realmente incierto.
Marcelo Bielsa y una bomba inesperada que explotó desde adentro
Cuando Marcelo Bielsa se hizo cargo de la selección de Uruguay a mediados de 2023, tenía la difícil tarea de ser el sucesor de un prócer: el Maestro Tabárez, histórico entrenador de la Celeste que estuvo al frente del plantel durante 15 años.
Aunque en esos 15 años se contaban la Copa América de 2011 y el cuarto puesto en el Mundial de Sudáfrica 2010, Uruguay hacía ya algunos años que necesitaba una lavada de cara. El cambio de liderazgo se imponía. No solo por los resultados, sino por la forma en que jugaba la Celeste, quedaba en evidencia la necesidad de mover el timón.
Llegó Bielsa, y ese lavado de cara ocurrió. La Celeste comenzó a mostrar una faceta mucho más contundente, con un aire renovado y un estilo Bielsista que le calzaba muy bien. De hecho, le ganó a la Selección Argentina en La Bombonera, siendo el segundo equipo que vencía a La Scaloneta después de aquel tropezón vs. Arabia Saudita en el debut de Qatar 2022.
En la Copa América 2024 confirmó ese buen pasar. Para algunos, sin embargo, Uruguay no jugó tan bien como en partidos previos por Eliminatorias del ciclo Bielsa, pero así y todo los charrúas llegaron a la semifinal, dejando en el camino a Brasil y perdiendo con Colombia, pero luego adjudicándose el tercer puesto.
En el medio, un Bielsa valiente y políticamente incorrecto salió a defender a sus futbolistas tras el escándalo vs. Colombia, cantándole truco y retruco a la Conmebol.
Luis Suárez disparó contra Marcelo Bielsa y desató la hecatombe
El problema fue cuando, semanas atrás, Luis Suárez reveló en una entrevista que la relación suya y de muchos compañeros con el entrenador argentino era muy mala.
Cabe aclarar que Suárez fue uno de esos jugadores históricos a los que Marcelo Bielsa debió advertirle que no estaba asegurada su convocatoria. Como Gareca en Chile, el Loco tuvo que liderar procesos de transición. Con Edinson Cavani, lo mismo.
Marcelo Bielsa vs. Luis Suárez: qué dijeron sus compañeros de selección uruguaya
Pero evidentemente el ego de Lucho Suárez fue más fuerte que el poco protagonismo que le dio el DT, y, una vez retirado de la selección de Uruguay, quiso hablar. El delantero del Inter de Miami acusó al argentino de un destrato hacia el plantel, con malos modos que iban en contra de la cultura que se había gestado en el predio de la selección bajo el mando del Maestro Tabárez.
La Celeste entró en una zona de turbulencia. Los referentes del plantel debieron salir a declarar. Ninguno de ellos desmintió a Suárez. Aunque se mostraron bastante predispuestos a encontrar juntos una solución. Valverde, Rochet, Giménez hablaron. También Canobbio, quien había tenido grandes cortocircuitos con el Loco.
En esta doble fecha, Uruguay perdió un partido y empató otro. Continúa tercero en la tabla de posiciones, por lo que el presente futbolístico casi que obligaría a Marcelo Bielsa a seguir. Sin embargo, su autoridad quedó corroída. Él lo sabe.
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