El nuevo autobús articulado se basa en los prototipos que se prueban desde junio de 2018 en la ruta 16 de alta frecuencia en Gotemburgo, Suecia, los cuales funcionado durante 4.500 horas y recorrieron más de 62.000 kilómetros.
Este bus, del que todavía no se informó su autonomía, estará disponible en la configuración comercial con dos longitudes: 18 y 18,7 metros, y fue diseñado para responder a la demanda en horas de pico.
Las baterías se cargarán tanto a través de estaciones de carga rápida en cualquiera de los finales de la ruta, como a través de la carga nocturna en la cochera utilizando CCS.
Volvo asegura que sus autobuses eléctricos, como el 7900, ahorran hasta un 80 % más de energía que un autobús diésel de similares características.
A finales de 2017 la compañía presentó una versión mejorada del 7900 Electric, en el que la capacidad de la batería extendió significativamente: 150, 200 o 250 kWh, con un rango de operación de hasta 200 km.
En el caso de este modelo, el procedimiento en las terminales de carga está totalmente automatizado y el conductor sólo debe parar en la posición correcta y el proceso de recarga comienza. El tiempo de carga dura 6 minutos por lo que no afecta a los horarios.
En el mundo hay aproximadamente 425.000 autobuses eléctricos, de los cuales el 99 % están en China, donde están dinamitando la demanda de petróleo.