De acuerdo al firmware del último sistema de administración de las baterías (BMS por sus siglas en inglés) algunos cambios importantes sugieren que Tesla está trabajando en nuevas configuraciones para el Model X, Model S y Model 3, una de las cuales sería de 110 kWh.
Es posible que estas baterías sean usadas por el Model S Plaid que se estuvo probando el año pasado en el Nürburgring, pero no significa, necesariamente, que veamos un Model 3 con mayor autonomía en el futuro cercano.
Por el momento se trata de un rumor, pero estos datos en el firmware del BMS podrían ser un indicador de planes futuros de la compañía. De hecho en noviembre de 2019 Elon Musk respondió una pregunta donde aseguraba que sí, que usarían baterías con mayores capacidades en la futura actualización del Model S: