Galinis afirmó que, como resultado, estos sistemas variaban de un barco a otro y tenían poco en común, así que los marines a menudo no estaban seguros de cómo podían encontrar en las pantallas indicadores clave como el rumbo de la nave.
A esto se sumó una encuesta "realmente reveladora" hecha entre la flota sobre las actitudes hacia los controles basados en pantallas táctiles, añadió.
"Nos alejamos de los aceleradores físicos y ese fue probablemente el mensaje número uno de la flota: dijeron, solo dennos aceleradores que podamos usar", dijo Galinis.
Los incidentes investigados fueron protagonizados por el USS Fitzgerald, en junio de 2017, y el USS McCain, en agosto de ese mismo año.
El Fitzgerald colisionó con un carguero cerca de Japón en un accidente en el que fallecieron siete marinos.
El McCain se encontraba en la costa de Singapur cuando chocó con un carguero, causando la muerte de 10 miembros de su propia tripulación.
Como consecuencia, altos cargos fueron imputados bajo el cargo de "homicidio imprudente por negligencia". Otros fueron retirados de la institución.
Los investigadores concluyeron que ambos accidentes pudieron haber sido evitados y que fueron el resultado de "fallos múltiples".
La Marina de los EE.UU. está desarrollando ahora un acelerador físico y sistemas de timones que pueden reemplazar las pantallas táctiles, dijo USNI. La institución planea comenzar el proceso de sustitución de pantallas táctiles en el verano de 2020.