Aunque los QR pueden resultar también útiles a los usuarios, sus mayores potencialidades apuntan, como casi todo en Facebook la empresa controlante de Instagram, a la promoción de negocios, empresas y marcas. La idea, es igual a la que aplica con WhatsApp
Para que se entienda. Un negocio puede imprimir su código QR de Instagram, colocarlo en las vidrieras y facilitar el acceso de los clientes a su cuenta. En ellas, además de encontrar el contenido, los usuarios pueden descubrir datos de interés como la web, el horario comercial o incluso la marca en línea.
De hecho, recientemente, la plataforma presentó Instagram Shop. Una iniciativa que promete descubrir a los usuarios las últimas tendencias y obtener recomendaciones personalizadas mostrándoles colecciones y productos originales de fabricantes y creadores.
Para generar un código en Instagram basta con acceder al perfil, pulsar sobre las tres líneas horizontales —el menú— que encontramos en la parte superior derecha y elegir Código QR, para que se genere.
Con esta acción, la empresa dejará de utilizar su propia solución, los conocidos como nametags o tarjeta de identificación. Un código similar a los QR, aunque propietario y únicamente legible desde las aplicaciones de la compañía.