Frente a esta fiebre por el coche eléctrico que contagió un buen número de países los fabricantes están apostando a una alternativa que acabará imponiéndose definitivamente en las próximas dos décadas si se cumplen los planes de gobiernos. Veamos cuales son:
España: el gobierno de Pedro Sánchez ha propuesto también el año 2040 como el fin de la matriculación y venta de coches de combustión, pero también de los híbridos y los impulsados por gas.
Austria: estudia desde 2016 dejar de vender coches de combustión en 2020
Reino Unido: planteó también poner fin a la venta de coches de combustión en 2040 bajo su estrategia 'Road to Zero'.
India: el gigante asiático anunció en 2017 que pretendía dejar de vender este tipo de vehículos en 2030, pero los analistas afirman que ese objetivo es demasiado optimista y que países como este o China tardarán más en lograr completar esa transición.
Noruega: el país escandinavo es uno de los que más avanzaron en este sentido: una tercera parte de los coches que se vendieron en 2018 ya eran eléctricos, y la intención es la de vetar la venta de nuevos coches de combustión a partir de 2025.
Irlanda: plantea ese mismo veto para 2030.
Escocia: los gobernantes escoceses quieren adelantarse 8 años al objetivo británico y prohibir la venta de coches de combustión en 2032.
Países bajos: el ambicioso objetivo holandés está situado en 2030, año en el que no se permitirá la circulación de coches de combustión en Amsterdam, año en el que además deberán dejarse de vender estos vehículos en todo el país.
Hay otros países involucrados en estos procesos como China que pretende aplicar el veto en 2040, Dinamarca en 2030, y además ciudades que anunciaron fechas de prohibición de circulación en la próxima década. Ellas son Madrid, Atenas, Barcelona, Bruselas, Copenhague, Roma, Seattle, Vancúver, Londres, la capital de México y Los Ángeles.
Argentina: lejos de todo.