Esa labor, en la opinión de ambas compañías, podría ser realizada por Digit: un robot bípedo con sensores básicos de navegación (cámaras y LiDAR) capaz de cargar más de 18 kg. Digit podría ir a bordo del coche autónomo y bajarse para cargar el paquete y andar hasta la puerta con él entre dos brazos mecánicos
Si en ese breve trayecto, el robot tuviera problemas podría comunicarse en todo momento con el vehículo autónomo, dotado de más sensores y de un ordenador más potente.
Damion Shelton, el CEO de Agility Robotics destaca precisamente el papel del coche como referencia para los movimientos del robots. Y a eso se le suma otro aspecto: sería en el coche donde se recargasen los robots tras cada uno de sus desplazamientos.
El motivo por el que se opta por robots bípedos es porque permiten sortear obstáculos habituales en estos casos que impedirían el desplazamiento de los robots equipados con ruedas,
En principio, todo esto no es más que una investigación científica: en 2020 se iniciarán pruebas a pequeña escala (el ritmo de fabricación de los Digit es bastante bajo) en suelo estadounidense, para analizar los pros y los contras de este sistema y cómo se desenvuelven los robots.
Pese a ello, este experimento no carecerá de repercusiones comerciales: Agility pretende comercializar por separado la versión definitiva de su robot Digit que saldrá al mercado a finales antes de fin de año o principios de 2020 y Ford lo plantea como un paso más hacia su objetivo de explotar comercialmente los robotaxis, permitiéndoles explorar uno de los posibles modelos de negocio de los mismos.