Entrenamiento de 'Scout'
Amazon dispone de una amplia experiencia usando robots dentro de almacenes, pero Scout debe adaptarse a un entorno completamente nuevo. De modo que, para que fuera capaz de realizar esa tarea, necesitó que Amazon construyese un vecindario idéntico a Silver Firs, para que los robots aprendieran a explorarlo.
Por fortuna, bastó con que dicha reconstrucción fuera enteramente digital, a partir de los datos recopilados mediante el uso de cámaras, drones y tecnología lídar.
Pero lo cierto es que las imágenes de dicha simulación son difíciles de distinguir de la realidad, un detalle necesario para que aquellos algoritmos que funcionan en el primer caso puedan hacer también en el segundo.
De cara al futuro, desde Amazon buscan poder refinar el entrenamiento de estos dispositivos recurriendo a la técnica conocida como "aprendizaje por refuerzo", que podríamos definir como un sistema de "prueba y error" constante y acelerado
Así, innumerables 'bots virtuales' pudieron recorrer miles de veces una zona de 2 kilómetros cuadrados, recreada literalmente al milímetro, para reflejar la textura del suelo y la posición en que las hierbas crecen a través de las rejillas de drenaje.
Esto permite a Amazon ejecutar la simulación 24 horas al día, 7 días a la semana, evitando molestar a los vecinos con docenas de robots recorriendo su barrio, y permitiendo alterar a demanda de los responsables del proyecto factores como la meteorología del lugar.
La compañía de Jeff Bezos apostó por esta estrategia de 'entrenamiento', muy similar a la usada por Waymo en sus coches autónomos, para explorar nuevos modos de servir a sus clientes más paquetes y más rápido.