La tecnología los reconoce en función de su apariencia, que es introducida por el usuario que controla el dispositivo, y mantiene un registro de sus idas y venidas para su búsqueda. Además este nuevo uso alcanza a otras regiones del país a las cuales antes no se tenía acceso, como la región donde se instala este grupo étnico.
Recordemos que el gobierno de Xi Jinping es famoso, entre otras cosas, por ejercer un control extremo sobre la sociedad y por limpiarla de disidentes políticos, como lo hace en este caso, donde no solamente va contra una minoría sino que la identifica para luego castigarla. Además de haber sido condenado internacionalmente por su represión contra los musulmanes, incluida la creación de campos de detención al estilo siglo XX.
Si bien algunos departamentos que pidieron la nueva tecnología dijeron que era solamente para hacer un censo de la población y contar cuantas minorías existen, cuando en realidad era solamente para centrarse en la identificación de uigures.
Ahora, China abrió un nuevo mercado con la este nuevo fin de la tecnología de reconocimiento facial y desde entonces la caza de minorías se convertió en estos últimos meses en un caso de prueba para la comercialización de la destreza tecnológica china en todo el mundo. Más de 100 agencias de gobierno participan ahora en la Exposición de Seguridad China-Eurasia, la exposición en ciberseguridad liderada por el país asiático.
Pero, ¿quién está atrás de esto? Simple, una nueva generación de empresas chinas que vieron la oportunidad en el reconocimiento facial, entonces en reconocer grupos de personas.
"Si originalmente un uiggure vive en un vecindario, y en 20 días aparecen seis, envía alarmas de inmediato", explica la empresa CloudWalk en su página web dándole el visto bueno a los objetivos de las autoridades gubernamentales.
En contrapartida, una de las empresas pionera en los lentes de sol inteligentes de reconocimiento facial utilizados por la policía, SenseTime, explicó en un comunicado que no sabía que su tecnología estaba siendo utilizada para fines que no sean de vigilancia.
"Estamos preocupados por el bienestar y la seguridad de los ciudadanos individuales, no sobre los grupos de monitoreo", dijo desentendiéndose del tema.
Entonces, esta es una forma más de poner en peligro la democracia en China, sumada a las tantas que ya aplica Xi al estilo Mao. Solo que ahora ya no es solamente a través de la persecución, sino que el poder lo tiene la tecnología.