Heater indica que la deficiencia está ubicada a la altura de la bisagra, justo donde el panel flexible se pliega para permitir que el Fold quede recogido o extendido, aclara que "el terminal no se cayó, ni se sumergió en agua, ni se pisó sino, simplemente lo abrió y cerró" mientras esperaba en la cola de un comercio.
El periodista sospecha que se pudo hacer más presión de la debida en la bisagra, lo que provocó la aparición de esa pompa en el panel. Lo cierto, es que Samsung se puso en contacto con él, y está investigando las causas.
El Galaxy Fold llegó al mercado por 2.000 euros y pese al rediseño, el concepto innovador de Samsung sigue sin ser un teléfono robusto por lo que hay que manejarlo con cuidado, tal y como reconoce la propia compañía.
Samsung lanzó un vídeo en el que explicaba que "el Galaxy Fold es un dispositivo como ningún otro, y merece un nivel especial de atención", así como daba una serie de recomendaciones de uso.
En él se advierte que la pantalla no lleva un film protector, que sólo se usara con toques suaves, que se tuviese alejado del agua y el polvo, así como llamaba a tener cuidado con acercarlo a otros objetos metálicos debido a que cuenta con imanes para facilitar el plegado. Una advertencia que se incluye en la pantalla de inicio de los dispositivos.
El dato aplica sobre "toques suaves en la pantalla" porque los contactos fuertes quedarán marcados en el panel plástico. Según un vídeo subido por JerryRig Everything, un youtuber especializado en comprobar la durabilidad de los terminales, demuestra cómo una uña deja una marca insalvable en el panel.