Se registraron 273 incidentes que tuvieron un patinete eléctrico como culpable o como víctima. De estos 273, 203 fueron peatones atropellados y un total del 74% provocados por el uso incorrecto de los patinetes. España lamentó tres muertes relacionadas todas en apenas tres meses.
La Dirección General de Tráfico reaccionó para buscar una nueva normativa que no debería llegar más tarde de este verano. En ella se clasificará apropiadamente a los VMP y serán clasificados por tipos.
Unos estarán limitados a 25 km/h, se podrán usar por carriles bici y calzadas pero nunca por las aceras y serán considerados diferentes a las bicicletas. Otros, los más grandes, que cuenten con asiento y tengan una velocidad máxima de 45 km/h, pasarán a formar parte de la categoría L1e como los ciclomotores y requerirán seguro, licencia, ITV y matrícula.
Alemania
Alemania no lamentó muertes, pero fue uno de los primeros países que dieron cuenta que es necesaria la separación de los monopatines eléctricos respecto de los peatones y que requieren una normativa específica.
Así, el Bundesrat estrenó esta semana una nueva legislación que prohíbe el uso de patinetes eléctricos en aceras y zonas peatonales, limita su velocidad máxima a 20 km/h y su uso sólo para mayores de 14 años, además de exigir que todos tengan luces y frenos.
Francia
La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, tildó de "anárquica" la proliferación de patinetes eléctricos (20.000 patinetes y 12 empresas de alquiler en sólo un año) así como su uso, resaltando que no hay un marco legal claramente establecido para regular su uso en Francia.
Hidalgo anunció además que van a iniciar una serie de medidas de regulación de los patinetes eléctricos que entrarán en vigor a partir del mes de julio entre las que se incluyen la prohibición de los patinetes eléctricos en parques y en aceras, y la limitación a 20 km/h de su velocidad máxima.
Argentina
La legislación prohíbe a los menores de 16 años utilizar los monopatines eléctricos y también la circulación en estos dispositivos por las veredas. Los usuarios estarán autorizados a moverse por las bicisendas, ciclocarriles y ciclovías, tres formas diferentes de definir los espacios de circulación de ciclorodados y dispositivos de movilidad personal, según el Código de Tránsito porteño.
Entre las medidas de seguridad quedó establecido que deberán poseer un sistema de frenos que actúe sobre sus ruedas, una base de apoyo para los pies, un timbre o bocina que permita llamar la atención bajo condiciones de tránsito mediano, elementos reflectantes, una luz delantera y otra trasera para su visibilidad en condiciones de poca iluminación, y la potencia máxima del motor no podrá ser superior a 500 Watts.
El peso y dimensiones de los dispositivos serán establecidos por la Autoridad de Aplicación, aunque el promedio es de 12 kilos para soportar a una persona de hasta 100 kilos.