En este sentido Reyes Maroto, ministra de Industria, Comercio y Turismo destacó que el sector automotor es estratégico y además cuenta con una amplia experiencia en este campo dado que actualmente exporta el 83% de su producción a más de 120 países.
También señaló que "la cooperación entre España y China resulta esencial". En este contexto confirmó que "la realización de una misión estratégica en 2020 a China, que sirva para reforzar la posición de liderazgo, desarrollar capacidades tecnológicas con EV100, así como la puesta en marcha de proyectos público-privados de I+D".
Este interés radica en el potencial de China dado que no solo es el principal fabricante mundial de automóviles, con una producción de 28 millones de vehículos en 2018, sino que también es líder mundial en el vehículo eléctrico, con unas ventas en 2018 de 1,3 millones de unidades, el triple que en Estados Unidos y con un aumento del 62% frente 2017, representando ya cerca de un 8% de los vehículos totales vendidos, frente al 4% en EEUU o la Unión Europea.
Esta pujanza sin duda es una oportunidad de negocio dado que las previsiones del sector esperan que China mantenga la cuota del 50% de las ventas mundiales hasta 2025 y que en 2030 un 40% de los vehículos eléctricos en circulación se encuentren en China.
Se estima que en 2040 el país tendrá un parque de 200 millones de vehículos propulsados por energías alternativas (un 60% del total), acumulando una inversión de 135.000 millones de dólares hasta 2025, lo que supondrá el 45% de la inversión en el sector a nivel mundial, impulsada tanto por fabricantes locales como multinacionales extranjeras y acuerdos (joint-ventures) entre ambos.