Al igual que ha ocurrido en diferentes ámbitos de la administración estadounidense, como en el Pentágono donde se decidió sustituir dispositivos BlackBerry por los 'smartphones' de Apple, la NASA ha decidido migrar del sistema operativo Windows a Linux, uno de sus grandes rivales.
Según explican en el blog de la Fundación Linux, uno de los miembros de la United Space Alliance, Keith Chuvala, y profundamente implicado en las operaciones llevadas a cabo por el ya desaparecido transbordador espacial y por la ISS decidió planetar la migración hacia el sistema operativo Linux. "Hemos migrado funciones clave de Windows a Linux porque necesitábamos un sistema operativo estable y confiable, que nos proporcione autocontrol".
Esta migración se va a llevar a cabo en los equipos personales de los astronautas de la Estación Espacial Internacional, así como al robot Robonaut (R2), un robot diseñado para asumir algunas de las responsabilidades de los astronautas en el Espacio. Los astronautas de la ISS utilizarán equipos portátiles con Debian 6.
"Al correr con Linux, el robot puede ser manipulado por los astronautas a bordo con los controladores de tierra al mando en su posición y la realización de operaciones", afirma Chuvala.
Además ha destacado que la capacidad de Linux ayudará a los desarrolladores de la NASA a asegurar que R2 puede ser una adición productiva a la ISS. "Aún en la fase de puesta a punto, el R2 eventualmente llevar a cabo tareas peligrosas o demasiado mundanas para los astronautas en condiciones de microgravedad", afirma.
Ha habido siempre por lo menos 2 personas a bordo de la EEI desde que el primer equipo permanente entrara en ella el 2 de noviembre de 2000.
La estación es mantenida sobre todo hoy día por las lanzaderas rusas Soyuz y la nave espacial Progress; y en anteriores ocasiones gracias a los Space Shuttle norteamericanos, hasta el año 2011, ya que el programa de transbordadores espaciales de Estados Unidos ha sido cancelado ante sus exorbitantes costos para ayudar al recorte de gastos del gobierno estadounidense.
En sus primeros tiempos, la estación tenía una capacidad para una tripulación de 3 astronautas, pero desde la llegada de la Expedición 20, estuvo lista para soportar una tripulación de 6 astronautas.
Antes de que llegara el astronauta alemán Thomas Reiter, de la ESA; que se unió al equipo de la Expedición 13 en julio de 2006, todos los astronautas permanentes pertenecían a los programas espaciales ruso, estadounidense o canadiense.
La EEI ha sido visitada por 205 personas de 16 países y ha sido también el destino de los primeros turistas espaciales.