Según la Presidente, el plan ha impactado en la economía nacional porque hay un desarrollo local de la cadena de valor. De acuerdo a la Presidente de la Nación, no hay importación o hay poca importación de partes utilizadas en el armado de los equipos informáticos y por eso es fuente de trabajo de "miles y miles" de argentinos, tanto en la isla de Tierra del Fuego como en el continente.
Todas las marcas cumplen con los mismos requisitos técnicos: un procesador Intel® Atom™ N455 (512K Cache, 1,66 GHz, 64 bit bus) en una Motherboard ECS E11IS1 con bios Phoenix con PnP & ACPI 2.0 y una alimentación con baterías de 6 celdas Delta Electronics. Además el sistema operativo es Windows® 7 Profesional con la opción de usar el sistema GNU/Linux Ubuntu.
Así, el procesador fabricado por Intel es importado. Intel tiene fábricas en Malasia (Penang y Kulim), Filipinas (Cavite), China (Chengdu y Shangai) y Costa Rica (San José), pero no en la Argentina. Es decir que el procesador, la parte más importante de las netbooks, se importa, al igual que las mothers.
Delta Electronics por lo pronto tampoco dispone de plantas en nuestro país, así que las baterías probablemente también sean importadas...
Ni hablar que los códigos de Windows son escritos por los de Redmond en Redmond, USA, y no en Tecnópolis. Tampoco la distribución de Linux, Ubuntu, se desarrolla en el país.
Es decir que tanto la capacidad de procesamiento como su sistema operativo y la fuente de energía de las netbooks que Cristina dice que se arman con la fuente de trabajo de miles y miles de argentinos y con ninguna parte importada es una mentira evidente, tan grande como la de que la presidencia está bien asesorada en materia técnica.
Eso sí, las carcazas de plástico que usan los armadores asociados al gobierno para construir las netbooks del plan, son orgullosamente nacionales y populares.