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Apple vs. Samsung: El open source gana fuerza con Google

La guerra de patentes entre Apple y Samsung sin dudas representará un incremento en los precios de los productos que desarrollen ambas empresas, perjudicando (otra vez) a los usuarios, verdaderos cautivos de los diseños patentados por Jobs y compañía. En ese sentido, la amenaza que representa Google tiene que ver con el caracter abierto de Android y, por ese carácter, con la expansión que viene experimentando en el mercado de los teléfonos móviles y tablets.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - Desde el principio de la era digital, allá cuando las PC de escritorio comenzaban a popularizarse de la mano de los sitemas de Microsoft para PC's o de la labor de Steve Jobs en Apple, una cosa quedó bien clara para los amantes de la informática: los desarrollos se estaban polarizando en una suerte de guerra fría por la que todos los usuarios iban a pagar tarde o temprano.
 
Y más temprano que tarde, el software registrado y defendido con copyright de Microsoft (llamese Windows, Internet Explorer, Office y demás) copó practicamente el mercado, haciendo que la cultura del "código abierto" creciera en una especie de "underground" de los desarrollos tecnológicos que, sin duda alguna, terminó generando comunidades más orgánicas y maleables que las que nacieron bajo el ala de Apple o los de Redmond.
 
En ese marco, dos situaciones comenzaron a darse en paralelo: por un lado, los usuarios cautivos (la mayoría) comienzan a ver que los precios de los dispositivos aumentarán debido a la guerra de patentes.
 
Los expertos señalan que la victoria de Apple en la disputa con Samsung tendrá un impacto negativo sobre el consumidor que vería limitadas sus opciones de compra. Las acciones de Samsung Electronics en las primeras horas de negociación en la bolsa de valores de Seúl perdieron más del 7% de su valor. Esta es la mayor caída desde 2008. 
 
Los expertos señalan que la decisión de la Corte Federal de California representa un resultado muy exitoso para Apple, que ya es uno de los líderes en el mercado de los teléfonos inteligentes y tabletas. 
 
El triunfo de Apple se convirtió en la comidilla del mundo empresario. Algunos expertos opinan que las demandas de la compañía a sus competidores por la violación de patentes indican un deseo de reinar en zonas densamente pobladas que constituyen un buen mercado para la tecnología móvil. Otros, creen que cualquier empresa  en una posición como la de Apple, se comportaría de manera similar. 
 
Al mismo tiempo, los especialistas destacan la vaguedad de las pretensiones de Apple de proteger sus derechos sobre el diseño. Así, el diseño de tabletas y teléfonos inteligentes operados de manera táctil no puede pertenecer a alguien en particular, afirman los especialistas del sector tecnológico. Esta es una herencia a la humanidad, tal como una rueda o una silla. También existe la opinión de que el aspecto de las tabletas no fue determinado por Apple sino mucho antes.  
 
Por ejemplo, por el dispositivo de AT&T EO Personal Communicator o múltiples variaciones de Windows Pen Computing. No obstante, el veredicto en USA desempañará un papel negativo tanto para Samsung como para los consumidores: aumentará el número de reclamos por derechos de propiedad intelectual, así como el costo de desarrollo de nuevos productos, mientras que las opciones para el comprador se limitarán artificialmente. 
 
El caso fija un precedente que permite al gigante estadounidense demandar a otros fabricantes de dispositivos que utilizan la plataforma Android. Así, la decisión judicial representa un duro golpe no solo para Samsung sino para Google que desarrolla el sistema operativo Android, instalado en millones de teléfonos inteligentes. LG, HTC y otras compañías pueden tener que renunciar a algunas de sus funciones o modificarlas significativamente para no ser víctimas de futuros juicios. 
 
Más allá de la guerra que desarrolle Apple (muy conocido por sus prácticas como "troll" de patentes, es decir, que han patentado hasta el concepto "slide" de las pantallas táctiles para bloquear dispositivos), lo cierto es que mientras las empresas que destinan sus esfuerzos a proteger su propiedad intelectual se desgastan a sí mismas y a los usuarios en peleas judiciales, la cultura del "open source" fue ganando lugar.
 
Así, un enemigo en común para Apple y Samsung (y Microsoft) es el gigantesco Google, que con su potencia de búsqueda en Internet se ha establecido como una especie de dios omnipresente en la red. Y no sólo eso, sino que además ha desarrollado un sistema para teléfonos móviles, el Android, que es de caracter abierto y representa una seria amenaza para aquellos que dedican buena parte de su tiempo a la "ingeniería retórica" que supone el patentar conceptos abstractos para proteger una supuesta "propiedad intelectual". 
 
Desde su creación, Android continúa fortaleciendo sus posiciones en el mercado y ahora ocupa una posición dominante. De acuerdo con International Data Corporation (IDC), en el segundo trimestre, el 68% de las ventas de teléfonos inteligentes  correspondieron a dispositivos basados en Android y la cuota de Apple fue solo alrededor del 17%.
 
En la biografía de Steve Jobs, escrita por Walter Isaacson, se cita la siguiente afirmación  del difunto fundador de Apple: "Voy a emprender todos los esfuerzos hasta el último aliento, voy a gastar todos los 40.000 millones de dólares, hasta el último centavo. Voy a destruir Android, porque es un producto robado. Voy a desencadenar  una guerra termonuclear”. 
 
El periódico The New York Times simuló una situación en la que no solo Samsung sino  todas las empresas que de alguna manera copian los productos de Apple, empiezan con urgencia a cambiar el diseño de sus dispositivos. 
 
Así es como el verdadero peligro que Google representa para las grandes corporaciones del software y el hardware tiene que ver tanto con la porción de mercados que puede estar ganando el buscador como con los conceptos favorables al código abierto con los que éste juega y crece.

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