Un equipo de científicos dirigido por el epidemiólogo Anton Barchuk, de la Universidad Europea de San Petersburgo, pidió a los médicos de dos de esos centros que preguntaran sobre el estado de vacunación de los pacientes.
No preguntaron cuál de las vacunas disponibles en Rusia habían recibido porque alrededor del 96% de los inmunizados en San Petersburgo recibieron Sputnik V.
El análisis incluyó a 13.894 pacientes, de los cuales 1.291 estaban completamente vacunados y 495 fueron remitidos al hospital.
La vacuna COVID-19 Sputnik V ofreció a los pacientes completamente vacunados una protección del 81% contra la hospitalización. La efectividad fue ligeramente mejor en mujeres que en varones (84% versus 76%).
Aunque el estudio no confirmó qué variantes virales tenían los participantes, las autoridades sanitarias rusas atribuyeron el 95% de los casos de COVID-19 a la variante Delta entre julio y agosto cuando se realizó el estudio.
Por otro lado, los investigadores encontraron que Sputnik V tenía un 76% de efectividad en la protección contra lesiones pulmonares graves por COVID-19.
La investigación no midió la protección contra la infección por SARS-CoV-2 o formas leves de enfermedad.
No obstante, los cálculos de los autores basados en las tasas de vacunación en la ciudad, ofrecen una estimación de la eficacia contra la enfermedad sintomática de aproximadamente un 50%.
El estudio de San Petersburgo se realizó de forma independiente del gobierno y del Centro Nacional de Epidemiología y Microbiología de Gamaleya.
Sputnik V
La vacuna COVID-19 Sputnik V, desarrollada por el Centro Nacional de Epidemiología y Microbiología de Gamaleya, funciona de la misma manera que las vacunas de AstraZeneca y Johnson & Johnson (J&J): un adenovirus que no se replica.
Mientras que AstraZeneca usa el mismo adenovirus para ambas dosis, Sputnik V usa dos tipos diferentes para evitar que los anticuerpos contra la primera dosis hagan que la segunda sea ineficaz.
Por su parte, J&J solo usa una dosis, aunque está realizando pruebas sobre la seguridad y eficacia de una segunda inyección.
Sputnik V está autorizada en 69 países y se producen entre 10 y 15 millones de dosis mensuales.
La Agencia Europea de Medicamentos y la Organización Mundial de la Salud (OMS) todavía están revisando los datos para darte la autorización.
El lanzamiento global de la fórmula se ha retrasado en plena propagación de la variante Delta porque el Fondo Ruso de Inversión Directa, la organización gubernamental que financió el desarrollo de la vacuna COVID-19 y la comercializa a nivel internacional, no pudo entregar segundas dosis a Argentina, Filipinas y otros países que habían recibido envíos de las primeras dosis. El fondo dijo que resolvería la escasez en agosto.
Con fragmentos de un artículo publicado en Science.