El movimiento de Sinopharm podría dar un gran giro en el mercado de vacunas COVID-19.
Algunas personas han insistido en que las vacunas de tecnología tradicional de virus inactivado son menos eficaces y requieren dosis de refuerzo. Sin embargo, son eficaces en la prevención de casos graves y la muerte. Además, también Pfizer (de ARNm) impulsa campañas de terceras inyecciones para proteger contra nuevas variantes.
Mientras tanto, Pfizer/BioNTech busca ofrecer su vacuna de ARNm al mercado chino y está esperando la aprobación formal de Beijing.
Zhu Jingjin, el secretario del Partido Comunista Chino del Grupo Nacional Biotec de China, una unidad de Sinopharm, dijo a Financial Times que además de estar desarrollando una vacuna de ARNm, busca tener éxito con una vacuna de proteínas recombinantes y actualmente está en ensayos clínicos.
Las vacunas de proteínas recombinantes se dirigen a la proteína spike que el virus usa para entrar e infectar las células humanas.
China ha administrado más de 2.000 millones de dosis, la mayoría vacunas inactivadas desarrolladas por Sinopharm y Sinovac, otro grupo biotecnológico.
Las vacunas chinas no deben almacenarse a temperaturas bajo cero como las ARNm, han recibido la aprobación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para su uso de emergencia y se han enviado a más de 100 países.