Una encuesta realizada en pacientes de tres hospitales de Wuhan, China, analizó los factores que llevaron a la progresión de la neumonía y reveló que los fumadores con coronavirus tienen más probabilidades de desarrollar una enfermedad grave.
“Fumar y vapear hace daño y favorecen infecciones”, recalca Espinosa, coordinador del programa ‘Dejar de fumar’ del Hospital Italiano. “Deben dejarlo, además, para no sobrecargar el sistema de salud, que ahora pide no hacer consultas presenciales", explicó.
“A la luz de esta pandemia sin precedentes, nunca hubo un momento más importante para dejar de fumar. No solo por su propia salud sino también para proteger a quienes lo rodean”, explica el profesor John Newton, director de Mejora de la Salud en Public Health England.
"La irritación continua y sostenida de la vía aérea favorece las infecciones de tipo viral como la Gripe estacional, el H1N1 y el COVID-19”, analizó, en tanto, el doctor Francisco Toscano Quilon, médico cardiólogo (MN 95.358) y miembro de la Fundación Cardiológica Argentina.
“Está absolutamente demostrado que fumar y/o vapear favorece la aparición y la gravedad de la Neumonía por COVID-19. Esto estaría determinado porque el tabaquismo favorece la expresión pulmonar de ciertos receptores que favorecen la unión del virus cuando entra en contacto con el tejido pulmonar", agregó.
Los Institutos Nacionales de Salud (NHI, por sus siglas en inglés), publicaron una revisión sistemática de importantes recientes estudios internacionales que evidencian la relación peligrosa entre fumar y el COVID-19.
“Se ha probado que fumar está asociado con un pronóstico adverso de la enfermedad causada por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2, con evidencia extensa que ha resaltado el impacto negativo del consumo de tabaco en la salud pulmonar y su relación causal con una gran cantidad de enfermedades respiratorias. Fumar también es perjudicial para el sistema inmunitario y su capacidad de respuesta a las infecciones, lo que hace que los fumadores sean más vulnerables a las enfermedades infecciosas", explicaron.
Recientemente se han conocido varios estudios realizados en China sobre pacientes con COVID-19 y su vínculo con el tabaquismo. El estudio Zhou analizó las características epidemiológicas de 191 individuos infectados con COVID-19. Entre ellos hubo 54 muertes, mientras que 137 sobrevivieron. Entre los que murieron, el 9% eran fumadores actuales en comparación con el 4% entre los que sobrevivieron.
Del mismo modo, el estudio Zhang presentó características clínicas de 140 pacientes con COVID-19. Los resultados mostraron que entre los pacientes graves, el 3,4% eran fumadores actuales y el 6,9% eran fumadores anteriores, en contraste con los pacientes no graves, entre los cuales el 0% eran fumadores actuales y el 3,7% eran fumadores anteriores.
En tanto, el estudio Huang evidenció las características epidemiológicas de COVID-19 en 41 pacientes, donde ninguno de ellos que necesitaron ser ingresados en una UCI (Unidad de Cuidados Intensivos) era fumador actual. Por el contrario, tres pacientes del grupo no UCI eran fumadores actuales, sin diferencias estadísticamente significativas entre los dos grupos de pacientes.
Por su parte, el estudio Guan proporcionó la población de estudio más grande con 1099 pacientes con COVID-19 de múltiples regiones de China continental. Respecto a los resultados descriptivos sobre el tabaquismo de los 1099 pacientes, 173 tenían síntomas graves y 926 tenían síntomas no graves. Entre los pacientes con síntomas graves, el 16.9% eran fumadores actuales y el 5.2% eran exfumadores, en contraste con los pacientes con síntomas no graves, donde el 11.8% eran fumadores actuales y el 1.3% eran exfumadores.
Además, en el grupo de pacientes que necesitaban ventilación mecánica e ingreso en una UCI y que fallecieron, el 25.5% eran fumadores actuales y el 7.6% eran exfumadores. Por el contrario, en el grupo de pacientes que no tuvieron estos resultados adversos, solo el 11.8% eran fumadores actuales y el 1.6% eran exfumadores.
Finalmente, el estudio Liu encontró entre su población de 78 pacientes con COVID-19 que el grupo de resultados adversos tenía una proporción significativamente mayor de pacientes con antecedentes de tabaquismo (27.3%) que el grupo que mostró mejoría o estabilización (3.0%). En su análisis, el historial de tabaquismo fue un factor de riesgo de progresión de la enfermedad.
Como conclusión, el NIH informó que en la identificación de 5 estudios que relacionaron datos sobre el tabaquismo de pacientes infectados con COVID-19, notablemente, en el estudio más grande que evaluó la gravedad, hubo porcentajes más altos de fumadores actuales y anteriores entre los pacientes que necesitaban apoyo en la UCI, ventilación mecánica o que habían fallecido, y un mayor porcentaje de fumadores entre los casos graves.