“En la Argentina, hay un número grande de oncólogos que deriva excepcionalmente o no deriva a sus pacientes a cuidados paliativos: es más de la mitad y eso es un problema”, comentó el doctor Raúl Sala, coordinador de cuidados paliativos de un conocido sanatorio de Rosario y uno de los autores del estudio que se basó en una muestra de 489 oncólogos de todas las provincias argentinas.
El estudio también mostró que, "en los casos en que sí se realiza la derivación, el 60% de los médicos realiza la derivación en forma tardía; el 40% cuando el paciente se encuentra en estado terminal".
Los cuidados paliativos están dirigidos a las personas con enfermedades avanzadas y a sus familias cuando la expectativa médica ya no es la curación, siendo el objetivo principal mejorar la calidad de vida del paciente y su familia, proporcionando una atención integral brindada por equipos de trabajo interdisciplinarios.
“Sus beneficios son indudables, los cuidados paliativos disminuyen la incidencia de depresión y de ansiedad en los pacientes, reducen las consultas inútiles a la guardia, las internaciones inútiles por problemas que se podrían solucionar afuera, así como también el uso de quimioterapia cuando ya no tiene sentido. Y además se ha observado que los pacientes que reciben cuidados paliativos viven más”. Subrayó el investigador.
Se estima que en la Argentina, unas 600.000 personas requieren cuidados paliativos al año; pero en lo que refiere a los pacientes oncológicos, menos del 10% accede a ellos.