Bhatraju es uno de los autores de un paper reciente en el que se intenta explicar este fenómeno. Este deterioro repentino suele suceder a los 7 días de contraída la enfermedad y puede ocurrir en pacientes jóvenes y sanos que contrajeron Covid-19.
Los médicos e investigadores están cada vez más convencidos de que, al menos en parte de los casos, el rápido deterioro ocasionado en los pulmones tiene que ver con el propio sistema inmunológico "sobreactuando" contra el virus.
Se lo conoce como "tormenta de citoquinas".
Las citoquinas son pequeñas moléculas que son liberadas en grandes cantidades por ciertas células del cuerpo para combatir una infección. Sin embargo, el problema es que a veces el sistema inmunológico lanza una respuesta que causa más daño al propio organismo que al virus extranjero.
Algunos médicos, explica NPR, están suministrando poderosas drogas antiinflamatorias para intentar detener el proceso. Sin embargo, por supuesto que el tratamiento es riesgoso: al suprimir la respuesta inmunológica del cuerpo en el preciso momento en que intena combatir el viurs, esto podría tener, paradójicamente, la indeseada consecuencia de que la infección se agrave.
El sistema inmunológico es, hasta el momento, el arma más efectiva para luchar contra el Covid-19. La mayoría de los pacientes se curan simplemente descansando en casa. El problema de la "tormenta de citoquinas" acontece cuando el sistema inmunológico se "traba" en esa lucha contra el virus y sigue enviándolas cuando ya no es necesario.
Se cree que la "tormenta de citoquinas" fue la causa de muchas muertes en personas jóvenes durante la pandemia de 1918.
La revista Forbes publica que especialistas de la Universidad John Hopkins han tenido resultados favorables utilizando la droga prazosina (utilizada habitualmente para tratar la presión arterial alta, los síntomas de una próstata agrandada y el trastorno de estrés postraumático) para tratar y para prevenir la "tormenta de citoquinas".