"Los que hayan recibido ambas dosis de la vacuna, en caso de enfermedad, tienen un riesgo 14 veces menor de sufrirla en forma moderada y severa", declaró en un congreso Gushchin, jefe del Laboratorio de mecanismos de variabilidad poblacional de microorganismos patógenos del Centro Gamaleya, según recoge Russia Today.
“En caso de infectarse, los vacunados no emiten un virus viable y, por lo tanto, no son una fuente de peligro para otras personas", agregó el investigador.
La vacuna Sputnik V, desarrollada por el Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya de Moscú, utiliza una tecnología de adenovirus humano de 2 vectores diferentes, Ad26 y Ad5, que se aplican en 2 inyecciones, a administrar con una separación de al menos 21 días entre una y otra.
Esta solución no contiene adenovirus humanos vivos, sino vectores adenovirales que no se multiplican y resultan completamente seguros para la salud.
Un estudio realizado en 3,8 millones de personas inmunizadas con los 2 componentes del medicamento demostró que tiene una eficacia del 97,6%.
Hasta el momento, el fármaco fue autorizado en 66 países con una población total de más de 3.200 millones de habitantes.