Constataron que este nuevo síndrome de inmunodeficiencia se desarrolla en etapas avanzadas de la vida, pero desconocen cómo y por qué. Detallaron que la edad media de los enfermos era de 50 años y subrayaron que no es característica de grupos familiares, lo que hace improbable que la causa sea genética.
Los sistemas inmunológicos de los pacientes quedaron dañados, lo que los dejó incapaces de defenderse de los gérmenes como lo haría una persona sana. Además, Browne señaló, sin dar cifras, que algunos pacientes murieron de infecciones abrumadoras, entre ellos algunos asiáticos que residían en USA.
Al igual que el SIDA, este síndrome daña el sistema inmunológico dejando a los pacientes incapaces de defenderse de los gérmenes como lo haría una persona sana y expuestos a infecciones abrumadoras.
La nueva enfermedad no afecta a los linfocitos T pero origina una sustancia denominada "auto anticuerpos" que bloquean la señal química llamada interferón gamma, que ayuda al cuerpo a combatir infecciones, dejando a las personas vulnerables a hongos, microbacterias, parásitos y virus.
Al bloquear esa señal, las personas quedan vulnerables a hongos, virus y parásitos, pero especialmente a micobacterias o mycobacterium, que pueden ser agentes causales de la tuberculosis y afectar gravemente a los pulmones. Dado que casi todos los pacientes detectados hasta el momento son asiáticos o personas nacidas en Asia, los factores genéticos o ambientales podrían activar la enfermedad, concluyeron los investigadores.