"Disminuye un porcentaje que llega al 70 por ciento sobre todo para personas que tendrían un alto riesgo de contagiarse, que no quieren o no pueden usar preservativos", explicó.
Lupo aseguró que "el riesgo de contagio trabajando con VIH es muy bajo, con las medidas de bioseguridad universales es cercano a cero. Sería mayor el posible perjuicio de tomar esta droga, que tiene efectos adversos, que el riesgo de poder adquirir así la enfermedad".
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El vicepresidente de la Sociedad Argentina de Sida afirmó que el medicamento "no es para uso masivo, sino para uso muy restringido y con controles médicos" y afirmó que "no es que uno toma la pastilla un día antes de la relación, se debe tomar todos los días y con controles de laboratorio".
"Actúa también sobre la hepatitis B y se tiene que estar seguro que la persona no se contagió esa enfermedad", advirtió el especialista.
Lupo dijo que "la medicación está disponible en Argentina y forma a parte de los tratamientos habituales. Lo que claramente se vio en estos estudios es que no solamente es tomarlo, sino cumplir estrictamente lo que está indicado".