2 equipos separados de médicos administraron plasma de pacientes recuperados (que por lo tanto ya han desarrollado anticuerpos contra el coronavirus) a 15 pacientes enfermos de gravedad y observaron mejoras notables en muchos de ellos.
En un primer estudio piloto, los doctores de Wuhan suministraron plasma de pacientes recuperados a pacientes enfermos y encontraron que los niveles de virus en sus organismos caían rápidamente. A los 3 días, los doctores observaron mejoras en los síntomas de los pacientes, que iban desde la dificultad para respirar al dolor de pecho, pasando por fiebre y tos.
Xiaoming Yang, del Centro Nacional de Investigacionés de Ingeniería Tecnológica para las Vacunas Combinadas, de Wuhan, describió el tratamiento como una "prometedora opción de socorro" para los pacientes gravemente enfermos, pero dijo que se necesitaba un estudio mayor para confirmar los hallazgos. Los detalles del estudio piloto están en la revista científica Procedimientos de la Academia Nacional de Ciencias.
El segundo equipo de médicos liderados por Lei Liu, del Tercer Hospital del Pueblo, de Shenzhen, le brindó plasma de pacientes recuperados a 5 pacientes en condiciones críticas por la enfermedad. Todos mostraron mejorías en los síntomas tras la transfusión y hasta dentro de los 10 días siguientes. 3 de ellos pudieron dejar de ser asistidos con ventiladores para poder respirar, dice un informe preliminar publicado en la revista científica American Medical Association.
Estos hallazgos, a la vez, inspiran la esperanza de que la sangre donada por pacientes recuperados podría servir para reforzar los sistemas inmunológicos de las personas más vulnerables y ayudarlas en la lucha contra la infección. Pero hasta el momento, son estudios demasiado pequeños como para considerar sus resultados como definitivos. Hacen falta ensayos mayores para determinar la eficacia real del tratamiento.