El informe estimó que cerca del 70% de las mujeres embarazadas tiene algún trastorno o dificultad en el sueño, como insomnio o somnolencia excesiva.
No obstante, el especialista Francisco Campos, miembro de la Sociedad Española de Sueño (SES), señaló que "esos cambios fisiológicos son transitorios y están relacionados con las variaciones hormonales propias del proceso gestacional".
Añadió que "si bien parece que la calidad del sueño se mantiene alterada en el postparto inmediato, probablemente por los cambios hormonales y la preocupación por el recién nacido, la calidad del sueño se restaura durante el año posterior al parto".
Por otro lado, la menopausia es otro de los momentos en los que la mujer experimenta cambios hormonales que se traducen en alteraciones físicas, fisiológicas y psicológicas que favorecen la aparición de trastornos o dificultades en el sueño.
Además, los cambios hormonales propios de ese período justifican el aumento de los casos de apnea del sueño en mujeres postmenopáusicas.