Aun así, la investigación tendrá un gran impacto en la ciencia de esta enfermedad neurodegenerativa todavía misteriosa.
Una peligrosa condición de la sangre
La hematopoyesis clonal es el resultado de la competencia entre 50.000 y 200.000 células madre que habitan en la médula ósea y se dividen para producir todos nuestros glóbulos rojos y blancos.
A lo largo de los años, estas células madre acumulan mutaciones, algunas de las cuales dan como resultado una célula "más apta" cuya descendencia pronto puede superar en número a sus contrapartes.
En términos ilustrativos, en algunas personas con hematopoyesis clonal, la descendencia de una sola célula madre mutada representa más de la mitad de las células de la sangre de su cuerpo.
Este desequilibrio de las células sanguíneas es poco común en los jóvenes, pero se vuelve más frecuente con la edad y se da hasta en el 30% de las personas mayores de 70 años.
La hematopoyesis clonal no es cáncer. Pero puede ser un preludio de cánceres de la sangre, como la leucemia y el linfoma.
Las personas con la afección también tienen el doble de probabilidades de desarrollar una enfermedad cardiovascular, y los investigadores la han relacionado con derrames cerebrales, osteoporosis, diabetes tipo 2, insuficiencia cardíaca y trastorno pulmonar obstructivo crónico.
En general, han descubierto los científicos, las personas con hematopoyesis clonal tienen hasta un 50% más de probabilidades de morir a distintas edades.
Efecto protector contra el Alzheimer
Cuando los científicos analizaron el ADN de las células sanguíneas de más de 5.700 personas y compararon los datos con la incidencia de Alzheimer, se sorprendieron al ver que la hematopoyesis clonal tiene un efecto sustancial en el desarrollo de la enfermedad.
Pero en lugar de aumentar su riesgo, hace que las personas tengan entre un 30% y un 40% menos de probabilidades de sufrirla. Se trata del mayor efecto protector que cualquier otro descubierto hasta ahora.
Además, los científicos analizaron muestras cerebrales post mortem de personas que no tenían la enfermedad de Alzheimer cuando murieron. Las dos características moleculares de la enfermedad (las placas de la proteína beta amiloide y el enmarañamiento de la proteína tau) eran menos abundantes en el cerebro de las personas con hematopoyesis clonal que en las que no la padecían.
El autor principal, el patólogo Hind Bouzid, y sus colegas, publicaron los resultados en la plataforma de investigaciones no revisadas por pares medRxiv.
Si otros científicos confirman el estudio, una investigación más amplia será el siguiente paso para transformar este hallazgo en algo que la medicina pueda usar para prevenir, tratar o curar la enfermedad.
Fuente: Science