En 2018, tras años de investigaciones, científicos estadounidenses lanzaron estudios en los que hallaron que este tipo de radiación podía causar cáncer a las ratas. Hasta ese momento, se creía que los celulares no podían causar cáncer, porque emiten radiación no ionizante. Se sabe que la radiación ionizante definitivamente puede causarle cáncer al ser humano y otros mamíferos -en dosis altas-, pero se creía que la no ionizante no podía tener el mismo efecto. Estos nuevos estudios encontraron "evidencia clara" de que la exposición a la radiación no ionizante provocaba tumores en el corazón a los ratones y "alguna evidencia" de que le causaba tumores en el cerebro a los ratones.
Ronald Melnick, el toxicólogo del Programa Nancional de Toxicología de USA -quien había diseñado los estudios a comienzos del 2000-, dijo en ese momento que los hallazgos hacían difícil que un estudio futuro concluyera con certeza que el uso de celulares no significaba riesgo alguno para los seres humanos. A la comunidad científica, explica Quartz, le resta encontrar cómo esos hallazgos se relacionan con los seres humanos, y qué dosis de radiación significa un riesgo. Los AirPods, en particular, utilizan tecnología Bluetooth. El Bluetooth (y el WiFi) usa la misma radiación de radiofrecuencia no ionizante que los celulares. "Pero así como no aún no sabemos qué dosis de radiación del celular podría ser dañino para los humanos, tampoco sabemos todavía cuánta -o si- la radiación del Bluetooth es un riesgo", explica Zoë Schlanger de Quartz.