El estudio, realizado por Simon Lee, Paul Williams y Thomas Frame y publicado en la revista 'Nature', se centró en cómo cambia la velocidad del viento con la altura.
"Cuanto más subís, más ventoso es", explicó Williams según The Guardian.
Lo que el estudio plantea es que, si bien la diferencia de temperatura entre los polos de la Tierra y el Ecuador se está reduciendo a nivel del suelo por el cambio climático, sucede lo contrario a 10.000 metros, altura a la que vuelan aviones, explica la revista Qué!.
“En las últimas cuatro décadas, las temperaturas han aumentado más rápidamente sobre el Ártico, mientras que en la estratosfera, a unos 12 kilómetros por encima de la superficie, se han enfriado. Esto ha creado un efecto de tira y afloja donde los cambios de temperatura en la superficie actúan para desacelerar el chorro, mientras que los cambios de temperatura más altos actúan para acelerarlo”, explicó Lee.
“Estos efectos opuestos actualmente se equilibran, lo que significa que la velocidad de la corriente en chorro no ha cambiado. Sin embargo, buscamos por primera vez la cizalladura del viento, donde los cambios significativos pasaron desapercibidos anteriormente”.
Agregó que los indicios de una corriente en chorro más fuerte en el futuro aumentarían los tiempos de vuelo desde Europa hacia USA y los reducirían en el sentido contrario.