Cada uno produce las respuestas acorde: cuando los monos oyen la primera señal, buscan treparse a un árbol, mientras que el segundo llamado los hace quedarse quietos donde estén.
Los cercotipos verdes, sus parientes, tienen un 3º llamado adicional que significa "águila", y que los hace ponerse al cubierto de los peligros que vienen del cielo. Pero debido a que en la zona que habitan los monos verdes, no hay aves de rapiña que les signifiquen un peligro, estos no poseen en su vocabulario tal llamada.
Eso era así hasta este experimento. El equipo de Fischer hizo sobrevolar un dron sobre un grupo de 80 monos verdes.
"Decidimos traer un dron y hacerlo volar sobre los monos verdes, para exponerlos a algo potencialmente peligroso que nunca habían visto antes", explicó Fischer según AFP.
Una vez que lo percibieron, los monos emitieron inmediatamente una alarma nueva, en absoluto parecida a la que emiten cuando ven una serpiente o un leopardo. La llamada era, sin embargo, increíblemente parecida a la que emiten sus primos, los cercotipos verdes, cuando divisan un águila.
"A pesar de 3,5 millones de años de divergencia evolutiva, la estructura del llamado se mantuvo igual", hizo notar Fisher. "La señal de alarma no está ligada a las águilas en sí mismas", explicó Kurt Hammerschmidt, del Centro Alemán de Primatología, a AFP. "Parece corresponder a una categoría más amplia: 'cosas que vuelan'."
Para testear con qué velocidad los animales asociaban un significado al sonido que identificaba el dron, se volvió a reproducir en grabación el ruido del aparato después de 1, 2 y 3 exposiciones iniciales a un grupo de 16 monos. Ante la señal de alarma los monos escrutaron el cielo o huyeron del lugar en busca de refugio, lo que sugiere que "han aprendido de forma inmediata el sonido que lo indica".
La alerta fue suficiente para desencadenar una respuesta adaptativa de huida, según el estudio. Los animales detectaron rápidamente el sonido del dron y empezaron a mirar a su alrededor incluso antes de que el aparato fuera visible.
La similitud entre los sonidos creados para advertir de una amenaza aérea por los 2 tipos de monos sugiere, según los autores del estudio, que "la llamada de alerta está profundamente arraigada en la historia evolutiva de los animales" y que la estructura vocal se conserva.