El Ministerio de Desarrollo Productivo de Matías Kulfas aprobó un financiamiento de 30 millones de pesos para completar el estudio del medicamento.
Según se informó en los últimos días a la prensa, este suero se logró al inyectar en caballos una proteína del virus SARS-CoV-2 que sirvió como antígeno. Los investigadores señalaron que al introducirse en el organismo de estos animales indujo una respuesta inmunitaria provocando la formación de dichos anticuerpos.
A su vez, se supo también que la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) aprobó los ensayos clínicos. “Si los resultados son positivos, el desarrollo se podrá producir a gran escala y convertirse en el primer medicamento nacional para el tratamiento de la infección por SARS-CoV-2”, explicaron los investigadores.
“Tanto el suero como el plasma son dos formas diferentes de ‘inmunización pasiva’, es decir, que los anticuerpos se producen en otro organismo y después son transfundidos (a diferencia de la vacuna que en la que la persona vacunada genera sus propios anticuerpos)”, explicó el director del Centro de Rediseño e Ingeniería de Proteínas de la Universidad Nacional de San Martín, Fernando Goldbaum.
Goldbaum además prometió una diferencia interesante: el suero hiperinmune de caballo es mucho más potente y se puede producir en gran escala. “Los caballos tienen un volumen de sangre de seis a siete veces mayor que el de los humanos y, por otro lado, porque a los caballos se los hiperinmunizado, o sea que se les da una cantidad muy grande de antígeno que les permite producir una importante cantidad de anticuerpos”, detalló.
"Tenemos como horizonte octubre, noviembre y diciembre para producir decenas de miles de tratamientos para poder atender a la necesidad del sistema de salud argentino", expresó en una conferencia de prensa virtual.