La aparición de nuevas especies de influenza como esta es preocupante. Aquellos infectados no habrán entrado en contacto con un virus como este antes, lo que significa que no tendrían inmunidad contra la enfermedad. Si el virus pudiera transmitirse y propagarse a los seres humanos de animales de compañía, o sea mascotas, podría tener el potencial de propagarse por toda la población de manera extremadamente rápida.
Los investigadores están tratando de desarrollar una vacuna para el virus. Sin embargo, debido al alto nivel de mutaciones, las vacunas son muy difíciles de desarrollar, insiste.
El desarrollo de la susceptibilidad en los gatos es preocupante, ya que muestra que el CIV puede propagarse entre diferentes especies animales. Los investigadores han expresado inquietudes ya que existe la posibilidad de que el virus se vuelva endémico en los animales de compañía. Como los perros y los gatos están en contacto frecuente con los humanos, mucho más frecuentemente que los cerdos o los pollos, el riesgo potencial de que una nueva cepa se desarrolle e infecte a los humanos es aún mayor.
Tal vez, lo más preocupante es que "desde que se identificó por primera vez en Corea del Sur, el CIV se ha extendido a China, Tailandia y Estados Unidos. Se identificó un caso de infección por CIVmv en un perro en 2012 luego de una epidemia de H1N1. El Dr. Song utilizó esta cepa en hurones para determinar si tenía el potencial de propagarse desde los caninos a los humanos. A partir de ahí, podría surgir una nueva cepa de influenza humana".
En este sentido, el Dr. Song detalló: "El CIV preexistente puede recombinarse o reorganizarse con los virus de la influenza humana y dar lugar a nuevos virus que a su vez podrían conducir a pandemias únicas".