Los psicólogos explicaron que esta posición de dormir espaldas con espaldas, con las rodillas encogidas, denominada fetal, podría indicar a simple vista que la pareja tiene muchos desacuerdos y sufre la falta de cariño en las relaciones. Sin embargo, indicaron que esta posición denota confianza absoluta entre ambos, aunque su vida sexual no es tan activa como lo era antes.
En ese sentido, sostienen que esta posición es común en parejas apasionadas que superaron los 6 años de la relación porque es la más cómoda y relajante y porque el buen sueño se convierte en una prioridad para los dos.
Por otra parte, especificaron que cuando uno de ellos duerme boca arriba y su pareja se recuesta en el pecho o ambos están al lado y se abrazan se corresponde con una fuerte sensación sexual propia de las primeras etapas de enamoramiento.
Otros datos arrojados es que la mayoría de las personas no soportan que su pareja las toque cuando duermen y que el 90 por ciento no dicen "te amo" ni se dan besos antes de quedarse dormidos.
También trascendió que en 1 de cada 10 parejas duermen en forma separada, ya sea para tener un sueño reparador o por estar atravesando una crisis.