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Buscan crear una nueva "máquina de Dios"

La Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN) intenta construir un nuevo acelerador de Hadrones, llamado "máquina de Dios" para hacer nuevas investigaciones, esta vez sobre la naturaleza de la gravedad. La máquina podría estar construída para el 2025.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - Los científicos de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN) que hallaron ‘la partícula de Dios’ intentan construir un nuevo Gran Colisionador de Hadrones para sondear otro gran misterio del universo: la naturaleza de gravedad. 

El grupo de investigadores que comprobó una alta probabilidad de la existencia del bosón de Higgs o 'partícula de Dios', está dispuesto a ampliar los horizontes de la ciencia con un Gran Colisionador de Hadrones  (LHC) aún mayor. Los científicos propusieron crear un nuevo LHC que sea tres veces mayor que el actual, que costó unos 4.600 millones de dólares y se encuentra cerca de Ginebra.
 
Se espera que la nueva herramienta científica conste de 80 kilómetros de circunferencia y bien sustituya a las instalaciones del actual LHC, enterrado a 150 metros bajo tierra en la frontera franco-suiza, o bien quede emplazado un lugar completamente nuevo. 
 
El gran reto para este ‘colisionador 2’ será investigar las misteriosas características de la gravedad y su naturaleza, para entender de qué modo sus leyes se cumplen tanto al nivel de partículas subatómicas, como a nivel planetario, de estrellas y de galaxias. 
 
En cualquier caso, es poco probable que el nuevo LHC sea construido antes del año 2025, aunque los investigadores no parecen dispuestos a esperar tanto como hizo Higgs, que aguardó 68 años hasta que su teoría fue casi comprobada. La propuesta será presentada esta semana en la reunión de uno de los organismos de CERN.
 
Últimos hallazgos
 
El Centro Europeo de Investigación Nuclear presentó a mediados de agosto nuevos datos sobre la materia que probablemente existió en el origen del Universo, obtenidos en los nuevos experimentos realizados con el Gran Colisionador de Hadrones (LHC, siglas en inglés), el mayor acelerador de partículas del mundo.
 
Los datos, que serán presentados durante la conferencia Materia Quark 2012 que comienza hoy en Washington, se basan en los resultados obtenidos en las pruebas realizadas con iones de plomo en el LHC a lo largo de 2011, un año en el que se multiplicó por 20 la consecución de información, adelantó el Cern en un comunicado.
 
Los físicos creen que en los instantes inmediatamente posteriores al Big Bang, los quarks y los gluones (estructuras básicas de la materia) no estaban confinados a partículas compuestas como los protones y los neutrones, tal y como ocurre en la actualidad.
 
La teoría indica que, en los 20 o 30 microsegundos que siguieron a la "Gran Explosión", estos componentes se movieron con libertad en un estado de la materia conocido como "plasma de quarks-gluones".
 
Demostrar que esta fue la realidad en ese instante es el objetivo de las pruebas practicadas en el último año en el LHC, esencialmente colisiones de iones de plomo, con el objetivo principal de recrear durante un momento fugaz condiciones similares a las que se dieron en el origen del Universo, tal como se conoce.
 
Los científicos del Cern han examinado en torno a 1.000 millones de estas colisiones, lo que les ha permitido obtener medidas más precisas de las propiedades de la materia bajo condiciones extremas que detallarán durante estos días en la conferencia de Washington.
 
"El campo de la física de iones pesados es crucial para demostrar las propiedades de la materia en el Universo primigenio, lo que representa una de las cuestiones clave de los fundamentos de la física para los que se diseñaron el LHC y sus experimentos", afirmó el director general del Cern, Rolf Heuer.
 
En Materia Quark 2012, se presentarán caracterizaciones más ajustadas del estado de la materia en las condiciones más densas y de mayor temperatura que se han obtenido en laboratorio, gracias a proyectos del CERN asociados al LHC, como Alice, Atlas y CMS.,
 
Los parámetros son mareantes: el Cern ha recreado temperaturas 100.000 veces más altas que la del interior del Sol y densidades 100.000 veces superiores a la de una estrella de neutrones, es decir, el remanente dejado por una estrella supergigante tras agotar el combustible nuclear en su núcleo y explotar como una supernova.
 
"Estamos entrando en una apasionante nueva era de investigación de alta precisión sobre la interacción de la materia gracias a los mayores índices de energía producidos en laboratorio", manifestó Joseph Incandela, portavoz del CMS, otro experimento del Cern.
 
Fabiola Gianotti, portavoz de Atlas, otro de los experimentos estrella del Cern, señaló en el comunicado: "hemos entrado en una nueva fase en la que no solo observamos el fenómeno del plasma de quarks-gluones, sino que también podemos hacer medidas de alta precisión con diversas pruebas".
 
El Cern puede dar un nuevo paso hacia la comprensión del origen de la materia, solo un mes después de haber revolucionado el mundo científico al anunciar el descubrimiento de la partícula que muy probablemente sea el buscado "bosón de Higgs", pieza clave para explicar el proceso de formación del Universo.
 
El "bosón de Higgs" es la partícula que daría masa al resto de las partículas y que, en el marco de esta lógica, habría permitido la formación de todo lo material que existe a nuestro alrededor.
 
Con precaución y rigor científicos, el Cern no quiso confirmar al cien por cien que el hallazgo corresponda a lo que se ha dado en llamar "la partícula de Dios", pero cifró en una entre tres millones la posibilidad de no haber dado con el "bosón de Higgs".
 

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