Sin embargo, Tracy Alloway, experta en Psicología Cognitiva de la Universidad de Stirling (Escocia), por su parte, acentúa que las diferentes redes sociales tienen un impacto distinto en el cerebro humano. Según la experta, el uso de Twitter, a pesar de poner al cerebro en contacto simultáneo con infinidad de personas que discuten una misma información, podría disminuir la memoria de trabajo. "Nos insta a realizar actividades muy breves y cortas. Con Twitter, que se basa en mensajes de 140 caracteres, utilizamos muy poca información en cada mensaje", explica.
El caso de Facebook, según ella, es totalmente diferente. Usarlo podría servir para aumentar tanto la memoria de trabajo como el coeficiente intelectual verbal. Basa sus conclusiones en el experimento que realizó sobre un grupo de jóvenes. Dividió a 388 voluntarios en equipos, unos compuestos por gente que llevaba más de un año usando Facebook y otros que consistían en jóvenes que contaban con menos tiempo en esta red. Todos los participantes fueron sometidos a distintas pruebas vinculadas con la memoria y el lenguaje.
Los usuarios experimentados de Facebook mostraron una mayor puntuación en todas las pruebas. Este resultado permitió a Alloway concluir que la 'costumbre' de comprobar el estado de un amigo y sus actualizaciones, es decir, descartar los conocimientos previos y aprender de una manera muy rápida una nueva información, es "un importante predictor del coeficiente intelectual verbal".
Ryota Kanai, del Instituto de Neurociencias Cognitivas del Colegio Universitario de Londres (Reino Unido), por su parte descubrió una relación directa entre el número de amigos que una persona tiene en Facebook y el tamaño de ciertas zonas del cerebro. Su equipo escaneó el cerebro de 125 estudiantes, todos usuarios de Facebook. Luego, compararon los resultados con el número de amigos que cada uno tenía, tanto en la red como en el mundo real.
"Concluimos que cuantos más amigos tenía una persona en esta red social, mayor era su volumen de materia gris en cuatro zonas del cerebro, entre ellas la amígdala, asociada a la respuesta emocional y la memoria. Creo que la razón por la cual se encontró dicha correlación tiene que ver con el impacto de la actividad social 'on line' de las personas", comenta Kanai. Al mismo tiempo, el neurólogo admite que el tamaño más grande de las cuatro regiones podría reflejar un nivel general de sociabilidad o de extroversión de los voluntarios, es decir, marcar que estas personas 'anatómicamente' están predispuestas para tener más amigos.