Para probar esta teoría los científicos eligieron a un grupo de pacientes que en su mayoría padecían de epilepsia a raíz de un tumor cerebral y que iban a ser sometidos a neurocirugía para conocer el alcance de la lesión.
15 voluntarios accedieron a que se les implanten los electrodos necesarios en las zonas del cerebro responsables de la audición.
[ pagebreak ]
Luego, Pasley mantuvo conversaciones de entre 5 y 10 minutos con cada uno de los pacientes a los que se les implantó los electrodos y registró la actividad cerebral.
Las señales que las palabras oídas generaron en la corteza cerebral le permitieron a los investigadores desarrollar dos modelos para descifrar las señales del cerebro. Y para comprobar la precisión del sistema de descifrado, el espectrograma obtenido por los modelos se compara con el que producen las ondas acústicas originales.
Es un gran paso hacia el desarrollo de implantes en el cerebro que podrían monitorear los pensamientos de una persona y decir palabras y frases como las imaginamos.
Si bien surgieron problemas éticos por la posibilidad de leer los pensamientos de las personas, los investigadores aducen que "para reproducir lo que hemos hecho, se tendría que abrir el cráneo de una persona y ésta que tendrían que cooperar."
Jan Schnupp, profesor de neurociencia en la Universidad de Oxford calificó al trabajo como "notable".
" Los neurocientíficos han creído durante mucho tiempo que el cerebro funciona traduciendo los aspectos del mundo exterior, como las palabras habladas, en los patrones de actividad eléctrica. Sin embargo, se ha demostrado que esto es verdad, mostrando que es posible traducir estos patrones de actividad de nuevo en el sonido original - o por lo menos una buena aproximación - sin embargo, es un gran paso que abre el camino para un rápido progreso hacia aplicaciones biomédicas", dijo.