image.png
CABA, gobernada por Jorge Macri, tiene pensado adoptar las mismas medidas que Dinamarca para mejorar el desempeño académico de los estudiantes.
La propuesta de Buenos Aires, que alcanzaría a 566.000 estudiantes de 2.291 escuelas, contempla que los celulares y las tablets permanezcan guardados durante las clases, salvo cuando se realicen actividades donde su uso esté aprobado. Además, en las escuelas primarias y los jardines de infantes, los dispositivos electrónicos estarían prohibidos tanto en clases como en recreos, de modo que se promueva la socialización entre los estudiantes durante los recreos y prevenir el daño que puede causar el uso excesivo de pantallas en el desarrollo cognitivo de los jóvenes.
Por un lado, podría parecer una solución eficaz para mejorar la concentración y el rendimiento de los estudiantes, quienes suelen estar más pendientes de sus dispositivos que de sus estudios. Aunque también existen varias cuestiones que complican la adopción de esta medida en el contexto argentino.
image.png
Prohibir los dispositivos electrónicos debería, en teoría, prevenir los daños que causa el exceso de pantallas al desarrollo cognitivo de los jóvenes. Pero, ¿es la solución adecuada?
En primer lugar, no todas las escuelas porteñas tienen una infraestructura tecnológica a la altura de lo que sería necesario para implementar un bloqueo eficaz. Además, desde un punto de vista cultural, hay que considerar la resistencia que pondrían tanto los estudiantes como los docentes, dado que muchos ven en la tecnología una herramienta importante para entretenerse y aprender.
Sin mencionar la posibilidad de que los estudiantes podrían encontrar maneras de esquivar esas mismas restricciones -como sucede en Dinamarca-, lo cual también plantea dudas sobre la verdadera eficacia de esta política. Quizá la medida debería enfocarse en la educación digital, que enseñe a los jóvenes a utilizar la tecnología de manera responsable, sin ser tan restrictiva.
En definitiva, la experiencia danesa abre un debate necesario sobre cómo equilibrar el uso de la tecnología en las escuelas para maximizar los beneficios educativos sin sacrificar la concentración y el rendimiento de los estudiantes. Aunque bloquear sitios web y redes sociales podría traer algunos beneficios, la clave para Argentina podría residir en una combinación de regulación y educación digital que prepare a los jóvenes para un uso consciente y productivo de la tecnología.
-------------------------------------------------------------
Más contenido en Urgente24
El FOBO: Cuando la Inteligencia Artificial te genera terror laboral
Amazon Web Services ofrece 600 cursos gratuitos para todos
Spotify se dispara: Gran aumento de precios genera alarma
ChatGPT alcanzó la cima: Un éxito épico en la historia de la inteligencia artificial