Según cuenta la misma chica, el político ganó la subasta por encima de un futbolista de Londres, que ofreció 1,2 millones, y de un hombre de negocios de Miami, que se quedó en un millón. Los nombres, por descontado, no se saben.
El ganador de la subasta y la chica ya se han visto varias veces a lo largo de dos meses, aunque no han llegado a mantener relaciones, sino que se ha dedicado a cumplir sus "fetiches", como por ejemplo "hacerme masajes en los pies".
Además, una vez pasada esta fase de tener relaciones sexuales con penetración, el hombre accedió a mantener una relación más alargada en el tiempo, un vínculo que le podría proporcionar mucho más dinero todavía: hasta 20.000 euros al mes.
Por su parte, la chica se ha mostrado encantada con el hombre, a quien califica de "caballero" y "muy educado", con muchos contactos influyentes en Londres. "Es emocionante, conocer a un hombre con tanto poder," asegura.
Lia ha explicado que actualmente vive con su madre y que utilizará el dinero para trasladarse a un barrio mejor, para invertir en propiedades y para empezar su propio negocio. También considera que decidir "qué quiere hacer con su cuerpo" es un paso valiente y necesario hacia "la emancipación" de las mujeres.
Para poder vender la virginidad a través de la plataforma "Cinderella Escorts", hace falta un certificado de un médico que demuestre que la chica es virgen. Además, el comprador también puede exigir que otro médico lo certifique. Eso sí, no todo el mundo puede acceder a estos "servicios": para entrar en la cartera de clientes, hay que garantizar que se tiene una fortuna de al menos diez millones de euros.