Los legisladores vienen siendo criticados por su lentitud para actualizar las reglas de Capitol Hill sobre el acoso sexual, pero finalmente aprobaron un cambio de ética el año pasado que, entre otros puntos, prohibió a los legisladores tener relaciones sexuales con sus asistentes.
Este martes (24/10), Hill negó haber tenido una relación con personal de su staff y le pidió a la Policía del Capitolio de Estados Unidos que investigue la filtración de sus fotos íntimas.
“Durante los últimos años tumultuosos de mi matrimonio abusivo, me involucré en una relación con alguien en mi campaña. Sé que incluso una relación consensuada con un subordinado es inapropiada, pero aún así permití que sucediera a pesar de mi mejor juicio", escribió Hill en una declaración enviada a los partidarios obtenida por la agencia AP.
"Por eso me disculpo. No deseo nada más que lo mejor para ella y espero que todos respeten su privacidad en este momento difícil", añadió.
En una de las imágenes que se filtraron se ve a la congresista luciendo un tatuaje que parece ser un símbolo nazi en su línea de bikini y fumando un "bong" (pipa de agua para cannabis u otras hierbas).
En otra foto, está desnuda mientras peina a su asistente de campaña, Morgan Desjardins, con la que se besa en una tercera imagen, según publicó Daily Mail.
El tatuaje en cuestión es una cruz de hierro ubicada en su área púbica y tiene similitud con símbolos utilizados anteriormente por los “supremacistas blancos que hacen referencia a una medalla nazi de la Segunda Guerra Mundial”, según indicó el medio británico.