Sin embargo, la toxina que genera este efecto secundario (Tx2-6 o Tx2-5) en pequeñas dosis está siendo probada como uno de los tratamientos más eficaces contra la disfunción eréctil.
Desde principios de la década de los 2000 se ha investigado cómo podría producirse un fármaco basado en este veneno, explotando la capacidad de estimular la excitación sexual, pero sin efectos secundarios. Finalmente, un estudio recién publicado en Journal of Sexual Medicine describe el funcionamiento de este fármaco, que ha dado lugar a muy buenos resultados en ratones, sin generar efectos secundarios.
Los autores de este estudio han sintetizado en el laboratorio el componente del veneno responsable de la erección, un péptido llamado pNPP-19. Y lo increíble es que no solo funciona en hombres sino también en mujeres, haciendo que se erecte el clítoris sin efecto secundario.
Faltaba saber si era seguro utilizar el tratamiento en pacientes de riesgo, por lo que en este último estudio han repetido el procedimiento en modelos experimentales de rata y ratón, afectados por diabetes o hipertensión. Los resultados fueron un éxito, pues el medicamento pudo administrarse de forma eficaz y segura, tanto inyectándolo como por vía cutánea, a través de una crema.
Los científicos han probado y comparado el viagra con este componente y resultó ser que la cápsula basada en el veneno de la araña bananera genera aun mejores resultados que la típica pastillita azul ya que induce a la relajación del tejido esponjoso del pene y el clítoris, mejorando el flujo sanguíneo en ellos y facilitando la erección.
Aunque todavía no está a la venta no hay dudas de que el futuro del viagra está ahí: en el veneno de la araña bananera.