Violencia televisada de una víctima-villana: la dualidad de la vida
Es imposible no darse cuenta que la casa más famosa del mundo, Gran Hermano, empezó esta edición con un boom de violencia que condice con el actual humor social un poco caldeado: el ‘Big’ hace la vista gorda por un poco de rating. En el reality desde diciembre hay gritos, malas palabras, exasperación corporal y discriminación, muy equidistante de la edición naiff del 2023.
El coctel agresivo parece que no turbó el rating. Y una de las que encandiló el prime time de la Tv argentina es la participante Furia (Juliana), quien se victimiza y justifica sus actitudes patoteriles alegando que ella es frontal y se defiende ante la supuesta discriminación por su apariencia.
En relación a tales conductas, la hipótesis que maneja Urgente24 según las conversaciones que mantuvo con psiquiatras, es que Furia podría tener rasgos de un trastorno límite de personalidad (TLP), que requiere un tratamiento psicológico y/o psiquiátrico, ya que tiende a las conductas impulsivas y riesgosas.
Entre otros rasgos del TLP, lo más evidente en Furia es la característica que ella se rige y sociabiliza en base a un patrón de relaciones intensas inestables, como creer que una persona es perfecta por un momento y, luego, creer que no muestra interés o es cruel (lo que sucedió con Licha, Agostina, Catalina y ahora con Mauro), además de la manifiesta falta de control de impulsos, típicamente borderline.
Ello se evidencia cuando Furia dice “mogólico”, “hijos de puta”, y en su proximidad corporal agresiva ante sus compañeros, a los que les grita de manera exasperada. O cuando le pegó una mini palmadita en la cara/cachetada a Williams, o en esta oportunidad que empujó a Mauro.
Asimismo, en el TLP, puede haber una pérdida de contacto con la realidad —transitoria— y además paranoia, algo que según los psiquiatras, se puede manifestar bajo un estrés extremo, sin llegar a ser un cuadro de psicosis.
Por ejemplo, cuando Furia asegura que —tal o cual persona— es un traidor o la va a traicionar, como en el caso de Agostina y ahora con Mauro, es un indicio de cierto pensamiento delirante paranoico.
En esta oportunidad, Furia increpó a Mauro y lo acusó de traidor, de ser un 'actor'. La discusión comenzó con que Furia no quería que él estuviera almorzando cerca de ella, pero cualquier motivo era fuente de pelea para la protagonista de Gran Hermano.
Claramente no estaba en sus cabales. Y llegado a un punto, se acercó con su cuerpo a Mauro y le gritó en la cara "no sos nadie". Este violento episodio ocurrió tras sucesivas puteadas (hijo de p..., cagón, etc.) y luego de un empujón que le había dado un rato antes: el muchacho no perdió la compostura.
A Furia a menudo se le sale la cadena; recordemos que en la cena de nominados de hace dos meses, se enfrentó a los gritos y se acercó corporalmente a Licha y Agostina: fue el principio de la actual ola de violencia en GH y generó que la expolicía abandonará el reality al "temer por su vida".
Embed - Cena de nominados: Furia les dijo a Lisandro y Agostina que "los va a matar" - Gran Hermano
"Santiago, yo decido abandonar la casa en este momento. Yo no voy a vivir con una mina que me amenaza de muerte", dijo Agostina ante Santiago del Moro.
En el Confesionario, entre lágrimas, la misma le remarcó al Big lo siguiente: "Tengo miedo... Se lo dije a Gran Hermano ayer, yo no puedo dormir en mi pieza, me tengo que ir a dormir a la pieza de los chicos porque no sé si esta mina me clava un cuchillo. Me dijo 'te voy a matar'. ¿Vos sabés la cantidad de homicidios, femicidios, que existen después de una amenaza?".
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Tras abandonar la casa, Agostina cambió su retórica: en LAM dijeron que la producción le desembolsó un dineral para evitar que ella y su familia fueran a denunciar a Furia a la comisaria por amenazas.
Rasgos de personalidad no acordes con el encierro
La falta de capacidad de gestionar las emociones en el TLP (o síndrome de desregulación emocional) hace que sean más propensos a tener brotes psicóticos ante una situación extrema (muerte de un familiar, aislamiento, etc.), aunque hay pacientes diagnosticados que jamás lo han tenido —ni van a tener—.
Recordemos que Agostina abandonó la casa porque Furia la había amenazado, y tenía miedo por su integridad.
Furia evidentemente ya entró a GH con estos rasgos de personalidad. Pero esto se potencia con el aislamiento social, la falta de alimentación sana y ante las situaciones de estrés —que pone la producción o no—, sumado al diagnóstico de leucemia que es difícil interiorizar hasta para cualquier persona neurotípica.
Si bien Furia es la “villana” tras desbarrancar con Mauro, al acercarse, gritarle, injuriarlo y hasta empujarlo (para los televidentes que no son 'furiosos'), la realidad es que es una mera “víctima” del show televisivo.
La joven, doble de riesgo y entrenadora de crossfit, entró a GH para ganar el premio y así saldar sus deudas tras las muerte de sus padres (uno falleció por Alzheimer y su madre de cáncer). El sueño de su vida, era entrar en GH. Embistió tal sueño, libidinalmente, en términos del psicoanálisis, y quiere ganar “a todo o nada”.
Sin embargo, ella está desestabilizada a nivel físico y mental. Quizá necesita un apoyo farmacológico y terapéutico, o no estar en un programa como mera pieza de ajedrez de un maquiavelismo televisivo y que aumenta su espiral “delirante”, más aún estando afectada por el encierro voluntario.
Si vos o alguien que conocés está atravesando algún problema de salud mental, no dudes en comunicarte: 0800 999 0091, las 24 horas del día los 365 días del año
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