Para Putin estas obligaciones contractuales sobre la provisión de gas a largo plazo son esenciales. Europa especula con el clima, si hace frío compran y si no, no. Y esto al líder ruso, como proveedor del más del 40% del gas de la Unión Europea (UE), no le interesa.
Luego está la cuestión del gasoducto Nord Stream 2. Los alemanes saben que padecerán fuertemente el frío si la situación continúa de esta manera, pero, aún así, no aprueban el gasoducto. Putin ya se los dijo. Si el continente quiere más gas, tienen que aprobar Nord Stream 2.
El Ministerio de Economía alemán declaró esta semana que la autorización del nuevo gasoducto no pondría en peligro la seguridad energética de Alemania ni de la UE, lo que allana el camino para que Nord Stream 2 reciba la certificación de la Agencia Federal de Redes alemana.
¿Rusia está utilizando el gas como extorsión? Obviamente, hay intereses por detrás. Los Estados en el sistema internacional se manejan según sus intereses, no por la solidaridad. A Putin no le importa las condiciones climáticas de Europa, le interesa asegurar sus intereses nacionales ya sean económicos o geopolíticos (más influencia en la región).
Argentina debería aprender de Rusia. Nuestro país tiene un vasto historial de producción de petróleo y gas natural, desde su descubrimiento oficial en 1917 en Comodoro Rivadavia. Pero su mayor parte fue para consumo propio y no hubo participación en el mercado mundial. En contados momentos la producción de gas derivó en volúmenes de exportación a países vecinos como Chile, Brasil y Uruguay.
Vaca Muerta tiene mucho potencial que los gobiernos, sea del tinte político que sea, no han sabido aprovechar. Gracias a Vaca Muerta, Argentina es el segundo país con más recursos de gas de esquisto y el cuarto en petróleo no convencional.
Vaca Muerta es la principal formación de hidrocarburos no convencionales de Argentina. Sus recursos se estiman en 16 mil millones de barriles de petróleo y 308 billones de pies cúbicos de gas, lo que significa que, de ser explotados, se incrementarían las reservas probadas del país más de 8 veces y tendríamos asegurado nuestro consumo de gas y petróleo para los próximos 150 y 85 años respectivamente.
Vaca Muerta, desde el punto de vista geológico, tiene clase internacional, es de altísima calidad. El desafío es cómo extraer ese recurso de forma competitiva. Las empresas reclaman "previsibilidad y reglas de juego estables y duraderas en el tiempo" en un país en donde casi no sabemos qué va a pasar mañana.