Como informó Búsqueda, está previsto que representantes de la empresa norteamericana que compraría el combustible vayan a Uruguay en octubre para mantener una reunión con Luis Lacalle Pou. Hoy ya existe una planta con las mismas características en Nevada, USA que se encuentra en funcionamiento desde hace dos meses y podría orientar a las autoridades de Uruguay acerca de la viabilidad de la iniciativa.
Otras iniciativas
Días atrás el gobierno de Luis Lacalle Pou lanzó oficialmente una propuesta para producir hidrógeno offshore mediante electricidad generada por la instalación de parques eólicos en el mar, que sería luego vendido a Europa.
“Hay toda una oportunidad para Uruguay con respecto al hidrógeno verde. Es una tecnología conocida, que tiene un comportamiento similar al de los combustibles tradicionales pero que no genera emisiones ni en la producción ni en el uso. Es la energía del futuro y puede posicionar a Uruguay como parte de la solución al cambio climático”, destacó el Ministro de Ambiente, Adrián Peña.
Tras el anuncio del Consejo de Derechos Humanos de la ONU de la semana pasada donde se aprobó una resolución que reconoce que vivir en un medio ambiente sin riesgos, limpio, saludable y sostenible es un derecho humano sin el cual difícilmente se puede disfrutar de otros derechos, como a la salud o incluso a la vida. Más de cuarenta países, entre ellos Chile, Ecuador, Uruguay y España se presentaron como co-patrocinadores de la resolución.
Ahora, Bloomberg anunció que Uruguay impulsará préstamos multilaterales más baratos para países que implementen políticas ambientales sólidas. Así lo dijo la ministra de Economía y Finanzas, Azucena Arbeleche, mientras el país se prepara para asumir el control de un comité clave en el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.
Esto se aplicaría no solo a los bonos emitidos en los mercados de capital, sino que podría incluir préstamos desembolsados por agencias multilaterales. Esto se aplicaría no solo a los bonos emitidos en los mercados de capital, sino que podría incluir préstamos desembolsados por agencias multilaterales.
La ministra también deslizó la información de que Uruguay está trabajando en su propio bono verde que le permitiría pedir dinero prestado para gastos generales en lugar de destinar fondos a programas ambientales o sociales específicos como ha sido el caso de los bonos verdes soberanos vendidos por otros países.
Si Uruguay se está posicionando como líder en la región de la mano de las energías verdes, ¿Qué espera Argentina para seguirle los pasos?