El sacerdote José Ulisses, director de la Academia Marial de Aparecida, brindó un discurso donde hizo referencia a la situación actual del Brasil y la crisis provocada por el Covid-19: “Este es el santuario de la palabra de Dios y de la Sagrada Familia. Bueno, ustedes que están aquí hoy, este 12 de octubre de 2021, pueden agradecerles por estar aquí, vivos. Ella [Nuestra Señora] enjuga las lágrimas de muchas familias. Murió mucha gente, pero hoy es el momento de mirar la imagen de nuestra Madre y dar las gracias".
Mientras Jair Bolsonaro escuchaba el “sermón”, así lo calificó el discurso el diario Folha São Paulo, que destacaba las 600.000 muertes por Covid-19 en el país, Ulisses bendijo a todos los trabajadores de la salud "que se han esforzado por dar lo mejor de sí mismos en estos tiempos difíciles".
Al finalizar la misa, el arzobispo Orlando Brandes agradeció la presencia de Jair Bolsonaro y sus ministros. El presidente de Brasil se fue después ni bien terminó la misa sin hablar con la prensa. Al regresar al helicóptero, Bolsonaro fue rodeado por sus guardaespaldas, quienes le estaban poniendo una especie de mochila para protegerlo.
Obviamente, Jair Bolsonaro publicó en Twitter los fragmentos donde la multitud lo aplaude al ritmo de “mito, mito”.