Global Times, el diario del Partido Comunista Chino, cree que China solo puede aliviar el problema de la escasez de carbón aumentando su capacidad de producción nacional. Y negó que la crisis energética sea un punto de partida para aumentar la importación con Australia, donde Beijing impuso una prohibición no oficial a las importaciones de dicho país, el segundo exportador de carbón más grande del mundo, tras una disputa por una investigación internacional sobre los orígenes de la pandemia de coronavirus.
Un incidente relacionado con el derrumbe del techo de una mina de carbón en la ciudad de Xianyang, en Shaanxi, ha empeorado la situación. El incidente, en el que murieron cuatro mineros y otros cuatro resultaron gravemente heridos, según la agencia estatal de noticias Xinhua, se produjo días después de que el gobierno provincial advirtiera a todas las minas de que debían reforzar los controles de seguridad.
India
Los 28 gobiernos estatales de India son responsables de mantener el suministro de energía y muchos de ellos están pidiendo ayuda para hacer frente a la escasez de carbón. El estado del norte, Rajasthan está programando cortes de energía de una hora y cuatro horas en 12 distritos, incluidos varios cerca de Delhi, la capital nacional, el ministro principal, Arvind Kejriwal le pidió ayuda al primer ministro de India, Narendra Modi, mediante Twitter.
Mientras que la mayor parte del suministro de carbón de la India es nacional, las plantas ubicadas en la costa del país requieren material importado, que las compañías eléctricas apenas pueden pagar en estos días.
Pero el gobierno de la India aseguró que tiene suficientes suministros para satisfacer la demanda, dado que el país es uno de los que más tiene reservas de carbón en su territorio. Pero el mal tiempo ha causado aún más problemas, ya que las lluvias especialmente tardías y fuertes en el cinturón de carbón de la India inundaron las minas y obstaculizaron el transporte. Las lluvias también agravaron la escasez de carbón en China.
Frente al esfuerzo de las economías europeas por prescindir del carbón, que sostienen que los precios del gas "volátiles" refuerzan la necesidad de acelerar hacia las energías renovables, China e India impulsan seguir con el carbón dejando de lado los objetivos de una producción sostenible. Incluso los europeos tienen la preocupación de que los problemas puedan desencadenar una reacción violenta contra las energías renovables si los consumidores comienzan a creer que el precio de la transición energética es demasiado alto.