Trump promete "legalizar la marihuana en Florida"
Ante los últimos sondeos que ya hablan de un empate técnico en noviembre, la candidata demócrata Kamala Harris se ha mostrado extremadamente dura con la inmigración ilegal y ha prometido aumentar los controles en la frontera.
Su promesa de campaña tiende a contrarrestar la lamentable performance de Biden en ese área migratoria, en pos de capitalizar los votos de la centro derecha que está desencantada con Trump tras que éste elogiará al dictador venezolano Nicolás Maduro.
Del lado del expresidente, Donald Trump ha utilizado una clara artimaña para capitalizar los votos del electorado progresista, el que planea no concurrir a las urnas; el domingo les aseguró que votaría a favor de una medida -en la boleta electoral en Florida- que legalizaría el uso recreativo de la marihuana para adultos.
“Como he dicho anteriormente, creo que es hora de poner fin a los arrestos y encarcelamientos innecesarios de adultos por pequeñas cantidades de marihuana para uso personal. También debemos implementar regulaciones inteligentes, mientras proporcionamos acceso a los adultos a productos seguros y probados. Como floridano, votaré SÍ en la Enmienda 3 este noviembre”, publicó Trump en Truth Social.
Y luego añadió: “Como presidente, continuaremos enfocándonos en la investigación para desbloquear los usos médicos de la marihuana como una droga de la Lista III, y trabajaremos con el Congreso para aprobar leyes de sentido común, incluyendo la banca segura para las empresas autorizadas por el estado, y apoyando los derechos de los estados para aprobar leyes sobre la marihuana, como en Florida, que funcionan tan bien para sus ciudadanos”.
De esta manera, Trump se pone en la vereda contraria del gobernador floridiano Ron DeSantis, de la misma ala republicana, que se ha opuesto a tal iniciativa. Sin embargo, aún se mantiene en repudio al aborto, para conservar su núcleo duro de votantes; los cristianos y conservadores.
Asimismo, en las últimas horas, Trump también amenazó a través de su red social con arrestar a los “involucrados en comportamientos inescrupulosos” en estas elecciones de Estados Unidos y prometió encarcelar a los responsables del supuesto fraude del 2020, según el, que coronó a Biden al poder.
“Cuando gane, esas personas que hicieron trampa serán procesadas con todo el peso de la ley, lo que implicará largas sentencias de cárcel para que esta perversión de la ley no vuelva a ocurrir”, escribió Trump, dándole una palma a su núcleo duro de votantes, los que han participado en el asalto al Capitolio del día de la asunción de Joe Biden.
El debate entre Kamala Harris y Donald Trump, entre los indecisos y los muertos del placard. Posible empate en las urnas: ¿decidirá el Comité de Representantes?
A dos meses de las elecciones en Estados Unidos, las que definirán su presidente y el destino de las guerras del mundo, los recientes sondeos muestran un empate técnico entre la candidata demócrata Kamala Harris y el republicano Donald Trump. Por ello, el debate presidencial del 10 de septiembre en Filadelfia, promete hacer correr sangre de ambos bandos, para la estocada final.
El debate presidencial en Filadelfia, sin dudas, atraerá todos los flashes del mundo. Los 'pesos pesados' Kamala Harris y Donald Trump tendrán el reto de "desempatar" en la recta final de su carrera hacia la Casa Blanca. El encuentro de ambos líderes será en el National Constitution Center a las 21 Eastern Daylight Time (EDT), a las 22 hora Argentina.
A tirarse los muertos del placard: lo que promete el debate
De un lado, a la vice de Biden, Kamala Harris, parte de la sociedad le refriega que su gestión habilitó la crisis de fentanilo (jóvenes y homeless como ‘zombies’ en las calles por tal droga) al no contener el flujo migratorio que ingresa por la frontera sur y que porta consigo al tráfico de drogas.
Además, le critican el mal manejo de la economía —que aumentó los alimentos hacia una suba histórica— y la financiación del frente de guerra ucraniano desde las arcas estataleso, lo que aumentó el déficit fiscal que casi los lleva al borde del default el año pasado.
Es que en junio del año pasado, la estabilidad económica de Estados Unidos caminó dado el atraso en el pago de los T bons –del Tesoro–, lo que propició la necesidad imperiosa de Joe Biden de que se aprobara en el Senado (con gran bancada republicana) la elevación del techo de la deuda de US$ 31, 4 billones para evitar el incumplimiento, sorteando así un default.
Dicho esto, de la vereda contraria a los acérrimos críticos de Kamala, están los del expresidente Donald Trump, al que lo juzgan por las causas penales y civiles que enfrenta ante la Justicia, aunque para algunos eso constituya un claro "Lawfare".
Pero, para las filas republicanas no revisten interés ciertas causas, como el supuesto soborno a la actriz porno Stormy Daniels, aunque sí la cuestión de la evasión fiscal que habría efectuado la Fundación Trump.
Otro punto de inflexión para mucho votantes republicanos, ha sido el elogio de Donald Trump a la gestión de Nicolás Maduro. Durante una reciente entrevista ante Elon Musk, Trump vanaglorió a Nicolás Maduro y a Vladimir Putin. Éste último, apoya a viva voz el desfinanciamiento del frente de Kiev.
Mal manejo de la economía en la gestión Biden: Posible voto 'asco' demócrata a Trump
Un sector de los clásicos votantes demócratas están fastidiados con la parte económica de la administración Biden: el precio de los alimentos sube sin parar, pese a que la inflación no es un problema. Incluso, muchos de los ciudadanos se endeudan para comprar comida, literalmente.
Es que desde que Biden asumió la presidencia, los precios de los alimentos en USA aumentaron un 25% y los de los combustibles crecen a un ritmo vertiginoso. "Antes de la inflación", dice a la BBC Stacey Ellis, una demócrata de Pensilvania "no tenía ninguna deuda, no tenía tarjetas de crédito, nunca solicité un préstamo ni ninguna de esas cosas. Pero desde que empezó la inflación, he tenido que degradar mi vida por completo".
Esta situación podría conducir al "voto oculto" o "voto asco" hacia Donald Trump, según varios análistas políticos, para mejorar la economía y el costo de vida que martirizan al ciudadano promedio.
Ante ello, en el debate presidencial del 10 de septiembre en Filadelfia, el candidato Donald Trump tendrá que usar el malestar social para desempatar con Kamala Harris, con quien tiene "paridad técnica en las encuestas"
Mientras que Kamala, le sacará munición pesada a Trump por apoyar a Dictadura extranjeras (Putin y Maduro) y por las causas judiciales que enfrenta: lo tildará de "corrupto", su az bajo la manga.
Qué dicen los sondeos: Hablan de empate técnico
En la mayoría de los sondeos y encuestas -no partidarias- sobre las elecciones en USA, se evidencia un empate técnico o pocos puntos de diferencia entre Kamala Harris y Donald Trump.
El más favorable para Harris es el de Reuters/Ipsos, que le da 45% por sobre el 41% de Trump. En el de Rasmussen, Donald Trump gana por un 48% frente a un 46% de Harris. El de Quinnipiac otorga un 49% a Harris y un 48% a Trump, al borde del empate.
En esa encuesta de Quinnipiac, cada uno recibe un 45% del voto de los independientes. En el del Wall Street Journal, Harris gana por poco margen: por 48% a 47%.
Dicho esto, de haber un empate entre Trump y Kamala en las urnas de noviembre, el presidente lo elegirá el Comité de Representantes de USA, mientras que el vicepresidente (Tim Walz o J.D.Vance) será desempatado por el Senado, ya que la elección de presidente en Estados Unidos es de tipo indirecta.
En ese sentido, los electores (ciudadanía) votan en los comicios y en función del resultado de cada estado se define la designación de delegados a un colegio electoral, quienes eligen al presidente.
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