El primer ministro británico, Boris Johnson, dijo que estaba horrorizado de haber escuchado sobre el "ataque bárbaro".
El Papa Francisco dijo que lamentaba el ataque que "sembró muerte en un lugar de rezo y consuelo."
También el presidente de USA, Donald Trump, dijo que "USA está con" su "aliado más antiguo."
El primer ministro australiano, Scott Morrison, también habló en apoyo a Francia.
La condena llegó asimismo de líderes del Medio Oriente, árabes e islámicos, quienes establecieron una clara distinción entre su religión y los actos violentos que autoproclaman defenderla.
Parte del mundo islámico habían rechazado en días anteriores al ataque la postura que el presidente francés ha tomado con respecto a las caricaturas del profeta Mahoma publicadas por la revista Charlie Hebdo.
Francia defiende el derecho a la libertad de la expresión y la laicidad por sobre otros valores, y considera que deben poder publicarse las caricaturas -que el islam considera blásfemas- aunque ofendan.
El 20/10, el maestro Samuel Paty fue asesinado por un inmigrante checheno tras haber mostrado las caricaturas en clase -lo que desató una campaña de odio en las redes en su contra-.
Francia respondió con un respaldo total y absoluto al profesor asesinado y proyectó las caricaturas en edificios gubernamentales.
Parte del mundo musulmán sintió ira e indignación por eso. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, llamó a un boicot de los productos franceses.
Pero así como el repudio expresado por varios líderes musulmanes hacia la actitud tomada por Macron con respecto al islam, llegó luego el repudio al terrorismo que sufrió Francia.
"Condenamos fuertemente el ataque cometido hoy en la iglesia de Notre-Dame en Niza", dijo el ministro de Exteriores turco en un comunicado.
El ministerio de Exteriores egipcio dijo que el pueblo y el gobierno están "con Francia para combatir este incidente odioso."
El ministro de Exteriores iraní, Mohammad Javad Zarif, dijo que la "paz no puede ser alcanzada a través de esta horrible provocación."
El presunto atacante de la basílica de Niza se llama Brahim Aouissaoui, tunesino de 21 años, quien entró a Europa a través de Italia y viajó a París en octubre. Recibió disparos de la policía y fue arrestado adentro de la Iglesia.
Por otro lado, las autoridades de Túnez han autorizado una investigación para saber si un grupo llamado Organización Mahdi existe y estuvo detrás del ataque de Niza, en base a autoproclamas de responsabilidad en las redes sociales, reportó la agencia TAP.
El gobierno italiano, mientras tanto, rechazó haber tenido responsabilidad alguna en el ataque pese a que el joven tunesino haya ingresado a Europa a través de la isla italiana de Lampedusa el 20/9.
Mientras tanto, continúan las protestas contra Francia en varios países musulmanes. En algunos casos, como en una mezquita de Islamabad, Paquistán, hubo gestos graves de violencia contra la figura de Macron. Allí, una profesora de la madraza Jamia Hafsa, de corte islamista radical, decapitó una efigie del presidente francés frente a un grupo de menores.