Según medios locales, la mujer había tomado un préstamo de aproximadamente US$ 35.000 de su expareja, pero no pudo devolver la suma adeudada, explica Russia Today.
Al respecto, Komuro aseguró que el dinero había sido proporcionado como regalo, recoge Reuters.
Si bien desde el palacio imperial negaron que hubiera una relación directa entre la demora y la deuda, el príncipe heredero Akishino llegó a expresar que consideraba importante que el problema fuese resuelto antes de que se celebrara el matrimonio.
La prensa nipona ha criticado otros gestos provenientes el novio, como por ejemplo, que se presentara en público llevando el cabello recogido en una cola de caballo, algo que en Japón parece impropio para el prometido de alguien de la realeza.
Los llaman los "Harry y Meghan" de Japón, porque también la princesa Mako, como el príncipe Harry, renuncia a su título y sus privilegios, por amor.
Por el escándalo que supuso la relación, Mako ha desarrollado un síndrome de estrés postraumático, un problema parecido al que afectó a su tía, la emperadora Masako, quien fue objeto de presión por la expectativa de que diera a luz a un heredero varón.