El tribunal considera que “aunque sus funciones le daban acceso a todas las informaciones y que tenía la capacidad de analizarlas y comunicarlas de manera útil, Philippe Barbarin tomó, conscientemente, la decisión de no transmitirlas a la justicia para preservar la institución a la que pertenece”, destaca el diario local Le Progrès.
El cardenal dijo a la prensa que estaba “tomando nota” de la decisión del tribunal, reiterando el dolor y la “compasión por las víctimas”. Desde la Conferencia Episcopal Francesa (Cef) sostienen que van a respetar el veredicto y no pronunciarse sobre la decisión.
Los obispos toman la renuncia de Philippe Barbarin como una cuestión de "conciencia personal". Ahora, Francisco deberá decidir si la toma o no. “Como todo ciudadano francés”, el cardenal Barbarin tiene el derecho de apelar la sentencia. "La motivación del tribunal no me convence. Por lo tanto, vamos a apelar esta decisión a través de todas las vías de derecho”, dijo su abogado. Sin embargo, no habría motivos para creer que la Justicia cambie la sentencia.
El Papa realizó hace unas semanas una cumbre en el Vaticano para tratar el tema de los abusos. Ahora, sigue insistiendo con el tema. En San Juan de Letrán, el tradicional encuentro con el clero al inicio de la Cuaresma, dijo que "Dios está purificando a la Iglesia, sorprendida en flagrante adulterio".
"Siento deber compartir con ustedes el dolor y la pena insoportable que causa en todo el cuerpo eclesial la ola de los escándalos de los que los periódicos del mundo entero están llenos", agregó Francisco al respecto.