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Nuevo capítulo de la comedia de Meghan & Harry

El equipo de expertos que se puso a trabajar para forjar un acuerdo que evitara nuevos quebraderos de cabeza a la casa de Windsor ha anunciado una primera decisión, con el visto bueno de Isabel II. El príncipe Enrique y su esposa, Meghan Markle, seguirán siendo los duques de Sussex, pero dejarán de participar en actos públicos en representación de la reina y ya no podrán encabezar sus nombres con las iniciales H. R. M. (His o Her Royal Majesty, su alteza real). La orden dada por la reina Isabel II para que se encontrara una solución “en los próximos días” a la crisis desatada por el príncipe Enrique y su esposa, Meghan Markle, ha sido obedecida. Al menos, en su primera fase. Los duques de Sussex, según ha anunciado el palacio de Buckingham, dejarán de utilizar el título de su alteza real a partir de la primavera del Hemisferio Norte (otoño en el Hemisferio Sur) y no percibirán más dinero público.

“Después de muchos meses de conversaciones y de discusiones más recientes, me agrada anunciar que juntos hemos dado con un modo constructivo y comprensivo de apoyar a mi nieto y a su familia”, comenzó el comunicado emitido por el palacio de Buckingham en nombre de la reina Isabel II.

El matrimonio podrá cumplir su deseo de residir más tiempo en América del Norte (Canadá es el país escogido por ambos), y de adquirir “de modo gradual una independencia económica”. 

A partir de esta primavera dejarán de recibir fondos públicos del presupuesto soberano, que distribuye la reina. Enrique percibía más de la mitad de los seis millones de euros anuales que dedicaba esa partida para él y para su hermano, el príncipe Guillermo. 

No está claro si, por el momento, dejará también de ingresar los otros 6 millones de euros procedentes del ducado de Cornualles, el complejo agropecuario e inmobiliario de 550 metros cuadrados que gestiona su padre, Carlos de Inglaterra.

La decisión de los duques de Sussex de apartarse de sus funciones en la Corona, anunciada por la pareja el pasado 8 de enero, tomó por sorpresa a la propia familia real, que emprendió una serie de acciones para recuperar el control e intentar borrar la imagen inicial de desconcierto.

Tras varios encuentros y conversaciones en el seno de la Casa Real, se llegó a la comunicación realizada este sábado por el Palacio de Buckingham: Harry y Meghan dejarán de tener el título de Su Alteza Real y no recibirán financiamiento público.

La solución, cuya urgencia fue impuesta por el anuncio del matrimonio de su intención de volar por libre, ha acabado siendo la más satisfactoria para los deseos de Enrique y Meghan de iniciar una vida independiente y para la voluntad del heredero al trono, Carlos de Inglaterra, de perfilar una monarquía más escueta en el que el número de miembros relevantes de la familia real se reduzca a los imprescindibles.

Harry y Meghan dejarán de utilizar el título de Su Alteza Real (His/Her Royal Highness) a partir de la próxima primavera (boreal) "dado que ya no son miembros en activo de la familia real", según dice el comunicado del Palacio de Buckingham.

Uno de los asuntos más espinosos, los casi 3 millones de euros del erario público que se utilizaron para reformar la residencia en Windsor de los duques de Sussex, Frogmare Cottage, ha quedado también resuelto. Devolverán el dinero, han dicho, y mantendrán la casa como su residencia oficial en el Reino Unido.

Como duques de Sussex podrán seguir impulsando todas las organizaciones y proyectos sociales que hasta ahora han apadrinado, pero no está claro que la marca RoyalSussex, que la pareja registró antes de su explosivo anuncio, sobreviva. Al menos, acompañada del adjetivo Royal (Real).

Isabel II admitió ya que se trataba de un asunto complejo que llevaría tiempo resolver. El anuncio despeja los nubarrones que se habían posado sobre la familia real y ha servido para consolidar la imagen de abuela comprensiva que perseguía ofrecer a toda costa la reina. 

“Enrique, Meghan y Archie [su hijo] serán siempre miembros muy queridos de esta familia”, dice el comunicado. 

“Reconozco los desafíos a que han hecho frente como resultado del intenso escrutinio de los dos últimos años y apoyo su deseo de tener una vida más independiente. Quiero agradecerles su dedicación a lo largo de todo el país, de la Commonwealth (Comunidad de Naciones) y más allá, y estoy particularmente orgullosa del modo en que Meghan ha pasado rápidamente a ser un miembro más de esta familia. Toda mi familia desea que este acuerdo les permita comenzar a construir una nueva vida feliz y pacífica”, concluye.

Markle abandonó el Reino Unido apenas 3 días después del anuncio y regresó a Canadá. El príncipe Enrique había planificado reunirse con su esposa y su hijo a finales de esta semana, pero ha sido convocado a una nueva reunión familiar para seguir perfilando los detalles de su nueva vida. 

Los medios británicos han dedicado a este episodio una atención en ocasiones exagerada. La prensa conservadora y la progresista han hecho bandera y causa de lo sucedido, para criticar despiadadamente a los duques de Sussex o defender su decisión.

Harry seguirá siendo príncipe, porque lo es de nacimiento, y mantendrá su sexta posición en la línea de sucesión al trono.

El príncipe tenía -también de nacimiento- el derecho al título de Su Alteza Real, el cual reciben los príncipes y princesas herederos al trono.

Este es el que dejará de usar en los próximos meses y solo se lo podrá restaurar un monarca.

Bajo la dulzura empleada por Isabel II en su comunicado, se esconde la habitual firmeza con que la casa de Windsor ha defendido siempre su supervivencia. La reina ha dejado claro que no se puede ser miembro de la familia real y a la vez cerrar contratos millonarios alejados de todo escrutinio. 

El príncipe Enrique perderá los títulos de capitán general de los Reales Infantes de Marina o comandante de honor de las Fuerzas Aéreas Reales. Queda por resolver si Markle adquirirá la ciudadanía británica, para la que se exige residir más tiempo dentro que fuera del Reino Unido.

Ni el Palacio de Buckingham ni la reina, que emitió su propio comunicado en un tono más personal, detallaron cómo se organizará o financiará la seguridad de Harry y Meghan en su nueva vida.

Tampoco se ha definido si los duques podrán quedarse con la marca SussexRoyal que registraron antes de su inesperado anuncio y que da nombre a su página web: sussexroyal.com.

La pareja informo: "En línea con el comunicado de Su Majestad la Reina, en su momento actualizaremos la información sobre los roles y el trabajo de los duques de Sussex. Apreciamos su paciencia y los invitamos a explorar esta página para conocer el trabajo actual de Sus Altezas Reales".

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